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El Primer Emperador

SI MA CHIEN

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Texto extraído del Shi Chi, versión castallana de Ying Chengdong y Hong Miyun, corregido por Gullermo Danino. Ediciones En Lenguas Extranjeras. Beijing. 2005

 

Qin Shi Huang era hijo del rey Zhuang Xiang del reino de Qin. Cuando el rey Zhuang Xiang era rehén en el reino de Zhao, vio a la concubina de Lü Buwei y quedó prendado de ella. Se casó con ella y tuvo a Shi Huang.

Shi Huang nació el primer mes del año 48 del rey Zhao Wang de Qin, en Handan. Su nombre fue Zheng. Por nacer en territorio del reino de Zhao, recibió el apellido Zhao. Cuando Shi Huang tenía 13 años de edad, el rey Zhuang Xiang de Qin falleció. Zheng reemplazó a su difunto padre como rey de Qin. Por aquel entonces el reino de Qin ya se había anexado Bashu, Hanzhong, Yue, Wan, tenía bajo su poder a Ying y establecido la prefectura de Nanjun. Hacia el norte había conquistado las regiones al este de Shangjun, tenía bajo su control Hedong, Taiyuan, Shangdang. Su poder se extendía hasta Yingyang por el este, había arruinado a los dos Zhou (Zhou del Oeste y Zhou del Este) y constituído la prefectura de Sanchuan. Lü Buwei era el primer ministro, con cien mil familias y el título de marqués de Wenxin. Reunió a huéspedes y visitantes, y se propuso anexar todos los territorios. Li Si era secretario de confianza imperial. Meng Ao, Wang Yi y el duque Piao Gong eran generales comándantes del ejército. Shi Huang era de poca edad, y además, acababa de tomar posesión del trono. Por eso los asuntos de importancia estatal eran confiados a los funcionarios para su tratamiento.

El señor de Jinyang se sublevó. En el año primero, el general Meng Ao apaciguó los desórdenes. En el año 2, el duque Piao Gong dirigió tropas para atacar Weiquan y decapitó a más de 30.000 personas. En el tercer año, Meng Ao realizó un ataque al reino de Han y conquistó 13 ciudades. Wang Yi ya había muerto por entonces. En el mes décimo, el general Meng Ao atacó a Chang y Yougui de Wei. Ese año fue de hambre general. En el año cuarto conquistó a Chang y Yougui. En el mes tercero retiró la tropa. El hijo del rey de Qin, rehén en el reino de Zhao, regresó al reino de Qin y el príncipe heredero de Zhao también regresó a su reino. Cierto día del mes décimo, numeroso saltamontes volaron del este, cubriendo el cielo. La plaga asoló el país. Cualquier persona del pueblo que entregara mil shi de granos al gobierno recibía un alto nombramiento. En el año quinto, el general Meng Ao marchó a la cabeza de las fuerzas armadas para atacar al reino de Wei, apaciguó Sunzao, conquistó Yan, Xu, Changping, Yongqiu, Shanyangcheng y otros lugares, en total 20 ciudades y poblados. Se instaló la prefectura de Dongjun. En invierno de ese año sucedió algo extrañó: hubo truenos. En el año sexto, Han, Wei, Zhao, Wei y Chu realizaron un ataque conjunto contra Qin, tomaron Shouling. El reino de Qin envió tropas y sólo en ese momento los cinco reinos retiraron sus fuerzas. El reino de Qin conquistó tierras de Wei, amenazando la prefectura de Dongjun. El rey de Wei, con nombre Jiao, no pudo sino dirigir a sus subalternos para trasladarse a Yewang y apoyándose en las barreras que constituían las montañas pudo guardar Henei del reino de Wei. En el año séptimo, apareció en el cielo un cometa, primero por el este, luego trasladándose hacia el norte. En mayo, reapareció por el oeste. El general Meng Ao murió en los combates contra Long, Gu y Qingdu. Entonces su tropa fue llevada a atacar Ji. En ese entonces, el corneta apareció otra vez por el oeste. El día 16, murió la reina madre Xia, madre del rey Zhuang Xiang de Qin. En el año octavo, el hermano menor del rey, llamado Chengjiao, señor de Chang'an, dirigió tropas para atacar al reino de Zhao. Pero se sublevó él mismo y murió en Tunliu. Sus subalternos militares y funcionarios civiles fueron todos castigados a muerte. La gente del lugar fue trasladada a Lintao. Después de la muerte de Bi, general del reino de Qin, quien por misión realizó una expedición punitiva contra Chengjiao, Pu Gao de Tunliu se levantó a la cabeza de sus fuerzas. El cadáver de Bi fue golpeado a latigazos y apuñalado. Por entonces, el río Huanghe se desbordó, los peces del río fueron llevados, en grandes cantidades, a los terrenos llanos. El pueblo de Qin, pues, se mudó hacia el este para subsistir, llevándose sus carretas y caballos.

Por aquellos tiempos, Lao Ai recibió el título de marqués de Changxin y tierras de Shanyang como residencia. Todos los pabellones del palacio, carretas y caballos, vestidos, jardines y huertos, y los cazaderos, todo estaba a disposición de Lao Ai. Cualquier asunto, grande o pequeño, dependía de él. Cambió el nombre de la prefectura de Taiyuan al oeste del río Huanghe, como reino de Ai. En el año noveno apareció el corneta, que a veces iluminaba el firmamento entero con su brillo. Qin envió tropas para atacar Yuancheng y Puyang del reino de Wei. En el cuarto mes, Shi Huang se alojó en Yong. Cierto día se celebró la ceremonia de felicitación de adulto. Comenzó a llevarse espada. En su complot, Lao Ai, marqués de Changxin fue descubierto, falsificó los sellos de Shi Huang y la reina, movilizó las fuerzas armadas del distrito así como la guardia, los jinetes palaciegos, los señores de Rong y Zhai, hombres de confianza. Realizó un ataque al pabellón de Qinian. Enterado del asunto, Shi Huang ordenó al señor de Changping y al señor de Changwen atacar a Lao Ai. Tuvo lugar el combate en Xianyang. Mataron a varios centenares de soldados sublevados. El señor de Changping y el señor de Changwen recibieron nombramientos y todos los funcionarios que intervinieron en esta batalla fueron ascendidos una categoría Lao Ai y otros, derrotados, huyeron. Se ofreció un premio de un millón de monedas a quien capturara vivo a Lao Ai, y con quinientas mil a quien lo matara. Así, pues, Lao Ai, Jie (guardia), Si (funcionario civil), Jie (colaborador), el ministro medio Qi, en total veinte, fueron muertos y sus cabezas fueron colgadas en lo alto del portón de la ciudad, o fueron amputados por las carretas. Aniquilaron a todos los integrantes y a sus estirpes. De los colaboradores de Lao Ai, los menos castigados tuvieron tres años de trabajos forzados; más de cuatro mil familias fueron exiliadas a Sichuan y recibieron la orden de vivir en Fangling. En el mes cuarto, aunque ya era inicio de verano, hubo muertos de frío. El general Yang Duanhe de Qin atacó a la familia Yan del reino de Wei. El cometa apareció por el oeste, luego por el norte, moviéndose por el lado de la constelación norte hacia el sur, durando unos ochenta días. En el año décimo, se privó del puesto a Lü Buwei, primer ministro, quien participó en el caso de Lao Ai. Se nombró general a Huan Ju. Los enviados de los reinos de Qi y Zhao llegaron a Qin, y fueron agasajados por el rey de Qin con banquetes. Mao Jiao, de Qi, dijo al rey de Qin:

—El reino de Qin pretende una causa grandiosa para el país. Pero el gran rey, por lo sucedido con Lao Ai, se obligó a exiliar a su propia madre. Temo que señores feudales, al saber esto, se rebelen contra el reino de Qin.

Entonces el rey de Qin hizo regresar a su madre a Xianyang, la capital, dejándola vivir como antes, en el palacio Ganquan. Al mismo tiempo, tomó nota de todos extranjeros que habían ocupado cargos en el reino de Qin, con la intención de expulsarlos. Li Si presentó ante el rey un memorial aconsejando que cancelara tal orden. Aprovechándose de la oportunidad, Li Si aconsejó a Shi Huang atacar primero al reino de Han para amedrentar a los demás reinos. Por eso, se envió a Li Si a atacar al reino de Han, cuyo soberano estaba muy inquieto y discutió con Han Fei cómo debilitar las fuerzas de Qin. Un tal Wei Liao, de Daliang, llegó al reino de Qin y aconsejó a su rey:

—Por lo poderoso que es el reino de Qin, frente a los demás reinos, es como un soberano ante los señores de los principados. Lo temible sería que los diversos reinos se unan y ataquen sin previo aviso al reino de Qin. He aquí por qué Zhibo, Fuchai, Min Wang perdieron sus reinos. Espero que el gran rey no escatime dinero, riquezas y objetos preciosos. Llévense esas cosas para sobornar a los funcionarios con poder de los diversos reinos para sabotear sus planes. Eso no significará más que trescientas mil piezas de oro y los diversos reinos caerán todos en la red.

El rey de Qin aceptó tal estratagema y cada vez que veía a Wei Liao, lo trataba con la mayor cortesía. Su propio vestido y comida eran iguales a los de Wei Liao. Este dijo en privado:

—El rey de Qin tiene la nariz como de abeja, estrecha y respingada; los ojos finos y largos; el pecho, como pájaro; la voz, como de lobo. Este tipo de gente es rígida, exigente y poco honesta. Yo no soy más que un plebeyo. Cuando me ve, siempre muestra una actitud humilde. Pero si de veras se deja que el rey de Qin conquiste el mundo, todos bajo el Cielo se convertirán en sus prisioneros. No se puede tratar durante mucho tiempo con personas semejantes, de corazón parezca un lobo o tigre; y cuando esté en la pobreza se muestre humilde. Pero cuando cumpla sus propósitos, muy fácilmente devorará a la gente.

Entonces intentó escapar del reino de Qin. Shi Huang lo descubrió, insistió en retenerlo y lo nombró oficial de Qin. Adoptó totalmente sus ardides y planes. En aquellos tiempos era Li Si el hombre que manipulaba los asuntos políticos del reino.
En el año décimo primero, Wang Jian, Huan Qi y Yang Duanhe atacaron la ciudad de Yecheng y conquistaron nueve ciudades. Wang Jian fue a atacar a Yanyu y Liaoyang. Se unieron todas las fuerzas en un solo contingente, bajo el comando de Wang Jian. Pasaron dieciocho días. Se mandaron de regreso a aquellos que comían mucho pero no rendían servicios. De diez hombres sólo dos, la flor y nata, permanecieron en el ejército. Por fin tomaron Yecheng y Anyang. Se ascendió a Huan Qi a general. En el año duodécimo, Lü Buwei, marqués de Wenxin, se suicidó bebiendo veneno. Los colaboradores lo enterraron en secreto en la montaña Beimang, cerca de Luoyang. Hubo en tal ocasión quienes lloraron tristemente en los funerales. Si se trataba de gente de Sanjin, eran expulsados; si se trataba de nativos de Qin y con remuneración superior a los 600 shi eran exiliados a Fangling después de ser privados de sus cargos. Aquellos que ganaban menos de 500 shi y no lloraron en los funerales fueron trasladados a Fangling, pero podían conservar sus puestos. De allí en adelante, quienes manipulaban los asuntos de importancia a su antojo y no actuaban conforme a las leyes, como Lao Ai y Lü Buwei, fueron tratados conforme a este método, incluso sus colaboradores. En otoño se amnistió a los colaboradores de confianza de Lao Ai que habían sido exiliados a Sichuan. Durante ese tiempo, hubo una gran sequía. Desde el mes sexto hasta el octavo, no llovió.

En el año décimo tercero, Huan Qi realizó un ataque contra Pingyang del reino de Zhao. Mató al general Hu Zhe de este reino y aniquiló a cien mil efectivos. El rey de Zhao escapó a Henan. En el mes primero, el corneta apareció por el este. En el mes décimo, Huan Qi atacó otra vez al reino de Zhao. En el año décimo cuarto, el ejército de Qin desató una embestida contra el reino de Zhao cerca de Pingyang. Conquistó Yi'an, y derrotó al ejército de Zhao, causándole grandes pérdidas. Mató a su general. Huan Qi apaciguó a Pingyang y Wucheng. En ese entonces Han Fei fue enviado al reino de Qin, de misión. El reino de Qin adoptó el plan y estratagema de Li Si de detener a Han Fei, quien murió en Yunyang. El rey del Han pidió subordinarse a Qin.

En el año decimoquinto realizó un ataque masivo y marchó hasta Yecheng con una tropa. Otro contingente llegó hasta Taiyuan y conquistó a Langmeng. Hubo un terremoto ese año. En el mes noveno del año decimosexto, movilizó tropas para tomar Nanyang de Han. Envió al ministro de seguridad Teng para administrar esa región en asuntos políticos. En ese año se ordenó registrar la edad de los hombres. Al mismo tiempo, el reino de Wei ofreció la tierra de la región YongzhouXinfeng que Qin colocó como prefectura de Li. En el año decimoséptimo, el ministro Teng atacó al reino de Han y capturó al rey An Wang de Han y colocó al reino de Han enteramente en el territorio de Qin que fue modificado como prefectura, llamada Yingchuan. Ese año hubo terremoto. La reina madre Huayang murió. El pueblo sufrió mucha hambre.

En el año decimooctavo, se realizó un gran ataque al reino de Zhao. Dirigiendo las tropas de Shangdi conquistó a Jingxing. Yang Duanhe, a la cabeza de las tropas de Henei, bloqueó la ciudad de Handan. Qiang Hui atacó a Zhao. Al año siguiente, Wang Jian y Qiang Hui apaciguaron totalmente al reino de Zhao, tomando posesión de sus tierras y capturaron en Pingyang al rey Qian Wang de Zhao. Luego dirigieron sus tropas para intentar ataques al reino de Yan. Se acantonaron en Zhongshan. El rey de Qin llegó a Handan. Numerosos hombres que eran enemigos del rey de Qin cuando estaba en el reino de Zhao donde nació fueron enterrados vivos. Luego, el rey de Qin regresó a su reino pasando por Taiyuan y Shangjun. La madre del rey Shi Huang murió en esos momentos. El príncipe Jia del reino de Zhao, encabezando a varios centenares de su clan, huyó hasta Dai, donde se proclamó rey, juntó sus tropas con las del reino de Yan, en el este, para acantonarse en Shanggu. Ese año tuvo otra vez mucha hambre.

En el año vigésimo, el príncipe heredero del reino de Yan, llamado Dan, preocupado por la amenaza de las poderosas tropas de Qin a lo largo de su reino, envió a Jing Ke a Qin con el fin de asesinar al rey de Qin, pero fue descubierto por éste. Descuartizado su cuerpo, fue exhibido en un desfile como advertencia ante el pueblo. El rey de Qin ordenó, además, a Wang Jian y Xin Sheng marchar sobre el reino de Yan. Yan y Dai movilizaron juntos sus tropas para oponer resistencia contra las tropas de Qin. Las tropas de Yan, al contrario de lo que se suponía, fueron seriamente derrotadas por las tropas de Qin en la zona oeste de Yishúi. En el año vigésimo primero, Wang Ben atacó a la ciudad de Ji. Se aumentaron los efectivos que se incorporaron a las filas dirigidas por Wang Jian, Entonces derrotaron a las tropas del príncipe heredero de Yan y conquistaron la ciudad de Ji del reino de Yan. Lograron la cabeza del príncipe heredero Dan del reino de Yan. El rey mismo de Yan escapó hacia el este y recuperando Liaodong se proclamó rey. Wang Jian, por enfermedad y vejez, pidió permiso de abandonar el puesto de funcionario para retornar a su tierra nativa. Xinzheng se sublevó. El señor de Changping se trasladó a Ying. Hubo una nevada y la nieve se acumuló hasta tener una altura de 80 cm.
En el año vigésimo segundo, Wang Ben atacó al reino de Wei. Hizo excavar acequias para conducir aguas turbulentas y anegar Daliang, capital del reino de Wei. La muralla de la ciudad fue destruida por el agua. El rey de Wei no tuvo más remedio que rendirse. Entonces todo el reino de Wei fue ocupado.

En el año vigésimo tercero, el rey de Qin realizó otra expedición y convocó a Wang Jian pidiéndole con insistencia que 'tomara de nuevo el cargo. Lo envió a la cabeza de sus tropas a atacar el reino de Chu. Conquistó la región entre Chen y hacia el sur, Pingyu. Capturó al rey de Chu. El rey de Qin salió de viaje y llegó a Ying y Chen. El general Xiang Yan de Chu proclamó al señor de Changping rey de Chu y se alzó en Huainan en contra de Qin. En el año vigésimo cuarto, Wang Jian y Meng Wu atacaron a JingChu y derrotaron seriamente al ejército de Chu. El señor de Changping murió en la batalla y el general Xiang Yan se suicidó por eso.

En el año vigésimo quinto se realizó una magna movilización militar. El rey de Qin ordenó a Wang Ben dirigir tropas para atacar Liaodong de Yan y se logró capturar al rey Xi de Yan. Volvió las tropas para atacar al reino de Dai y capturó al rey Jia de Dai. Wang Jian apaciguó al reino de Chu y las regiones al sur del río Changjiang. Hizo rendirse al soberano de la región de Yue y estableció la prefectura de Guiji En el mes quinto, a fin de celebrar la pacificación de los reino de Han, Zhao, Wei, Yan y Chu, todo el mundo se mostró jubiloso. Se dio el permiso especial de ofrecer licores y fiestas. En el año vigésimo sexto, el rey Jian de Qi y su primer ministro, Hou Sheng, movilizaron tropas para defender la frontera occidental. No quisieron tener contactos con el reino de Qin. Este, en seguida, envió al general Wang Ben para atacar al reino de Qi partiendo del sur del reino de Yan y capturó al rey Jian de Qi.
Qin se anexó todos los reinos. Se dio la orden al primer ministro y los funcionarios encargados de los acontecimientos históricos:

—Hace algún tiempo, el rey de Han ofreció tierras y sello real, rogándome permitirle ser vasallo del reino de Qin. Poco después traicionó el pacto y su propia palabra, se alió con Zhao y Wei para sublevarse contra mi reino, Qin. Por eso envié tropas para una expedición en su contra, capturando a su soberano. Este soberano creía que el asunto ya quedaba resuelto y tal vez cesara la guerra. No me imaginaba que el rey de Zhao enviaría a su primer ministro Li Mu para firmar un pacto. Por eso le devolví su hijo que estaba de rehén en nuestro Qin. Luego traicionó el pacto y me traicionó a mí en Taiyuan. Por eso envié tropas para castigarlo y capturé a su rey. El príncipe Jia de Zhao se proclamó rey, fuera de lo que esperaba yo. Por eso envié tropas para aniquilarlo. El rey de Wei, en un principio, firmó un pacto declarándose vasallo de Qin. Poco después se hizo cómplice con Han y Zhao para atacar por sorpresa a Qin. Por eso, el reino de Qin no tuvo más remedio que mandar tropas punitivas en su contra y lo derrotó. El rey de Chu ofreció tierras al oeste de Qingyang, y no pasó mucho tiempo para que se sublevara traicionando su propia promesa y atacó a la prefectura de Nanjun de nuestro reino. Este fue el motivo de nuestra parte para mandar tropas en su contra capturando a su soberano. Las tierras de JingChu quedaron en paz. El rey de Yan estaba perturbado y se buscaba lujos y lujurias, su príncipe heredero, llamado Dan, dio orden en secreto a Jing Ke para asesinarme. Por eso, nuestras tropas oficiales marcharon para combatirlo y lograron eliminar su reino. El reino de Qi se aprovechó de los planes de su primer ministro Hou Sheng y suspendió sus relaciones oficiales con Qin, intentando causar desórdenes. Mis tropas fueron a castigarlo y capturaron a su rey, apaciguando las tierras de Qi. En condición tan humilde como mi propia persona, he movilizado tropas para realizar expediciones contra los causantes de desórdenes y sublevaciones, gracias al poder y espíritu de los antepasados y los templos ancestrales. Por esta razón, los seis soberanos se sometieron reconociendo sus culpas. Ahora el mundo está ya tranquilo. Si no se cambiara el título, sería realmente imposible propagar mis hazañas y méritos y transmitirlo a generaciones venideras. Deseo que ustedes discutan sobre el título de emperador.

El primer ministro Wang Wan, el ministro de historia real Feng Jie y el ministro de justicia Li Si dijeron:

—Antes los cinco soberanos tenían tierras extensas de mil li. Los marqueses y bárbaros se declararon vasallos, pero otros no se subordinaron. El Hijo del Cielo Superior no encontraba manera de controlarlos. Hoy, Su Majestad ha movilizado las justas tropas para matar a los autores de desórdenes, ha pacificado el mundo, el país se ha dividido en varias prefecturas y distritos, las leyes y códigos están unificados y los decretos administrativos, también. Se trata de una proeza nunca antes vista. Ni los cinco soberanos pudieran compararse con usted. Estos funcionarios y los doctores han discutido el asunto, llegando a la siguiente conclusión: "En los tiempos antiguos hubo Soberano Celeste, Soberano Terrestre y Soberano Supremo. De entre ellos, el último es el más respetable y precioso. Estos funcionarios, arriesgándose la vida presentan el título respetuoso, el emperador supremo, y su orden, decreto imperial. El emperador se llama así mismo "yo solo".
Shi Huang contestó:

—Hay que eliminar el término "supremo", dejando sólo "emperador", adoptando además los títulos tradicionales de los soberanos y reyes antiguos. En cuanto al resto, respeto las opiniones de ustedes.

Entonces, el asunto se dejó "aprobado". Al mismo tiempo se rindió homenaje al rey Zhuang Xiang como "emperador ancestral". El decreto imperial dice:

He oído decir que los soberanos y reyes de los tiempos antiguos tenían en vida un título vigente y luego de su muerte, no había otro título póstumo; en los tiempos medios antiguos había título y luego de la muerte sí un título póstumo basándose en los méritos aportados en vida. Al obrar así es como si el hijo criticara a su padre y los cortesanos discutieron a su soberano. Esto, de veras, no conviene. Creo que no se debe hacer esto. De ahora en adelante se elimina el título póstumo. Me llamo Shi Huang, primer emperador. Los hijos y nietos de generaciones venideras se contarán con números: segundo, tercero, cuarto, hasta miles y decenas de miles de generaciones. Esto se transmitirá hasta el infinito.

Shi Huang, además, dedujo el orden que siguen, de principio a fin, los cinco elementos, Metal, Madera, Agua, Fuego y Tierra, como las cinco morales. Creía que Zhou dominó el mundo gracias a la moral Fuego, Qin heredó la moral Fuego para establecer su empresa; según el criterio de que Zhou no podía ser superior a Qin, ahora debía ser el comienzo de la moral Agua. Por eso modificó el mes de Hai (cerdo) como mes primero, comenzando a dejar que los funcionarios entraran en el mes décimo en la corte para ofrecer felicitaciones. El color más apreciado para vestidos, estandartes y banderines era el negro. El número tenía el seis como norma; los talismanes y las gorras de jueces debían tener seis cun de alto; las carretas debían tener seis chi de ancho; seis chi era un paso; los caballos que tiraban las carretas debían ser seis. Cambió el nombre del río Huanghe por el de río Deshui ("Agua Virtuosa"). La moral Agua era el criterio dominante bajo el Cielo. Como el Agua es yin, elemento femenino, debía encargarse de la matanza, por eso era firme, severo y resuelto. Todo asunto debía tratarse conforme a las leyes, ser exigente, sin piedad, benevolencia, favor, compasión, ni contemplación. Esto, creía, se conformaba al número de las cinco morales. Por eso se apresuraba a aplicar la ley y los culpables eran encarcelados durante largo tiempo.

El primer ministro Wang Wan dijo a Shi Huang:

—Al terminar la unificación del imperio, los reinos de Yan, Qi y Chu quedaban muy lejos, por eso no se colocaron allí príncipes ni reyes, no había quien los controlara. Por favor, nombre a algunos de sus hijos para esos cargos. Ruego a Su Majestad su aprobación.

Shi Huang entregó esta propuesta a sus cortesanos. Todos estuvieron de acuerdo considerándola como plan adecuado. El ministro de justicia Li Si dijo:

—En su tiempo, Wen Wang y Wu Wang de la dinastía Zhou proclamaron duques a hijos y nietos, de la misma estirpe. Sin embargo, más tarde se alejaron unos de otros, se atacaron recíprocamente como si fueran enemigos. Los duques se embestían y peleaban entre sí, el Hijo del Cielo de la dinastía Zhou no pudo hacer nada, en ningún tiempo para evitarlo. Ahora, por mérito de la divinidad, claridad y sabiduría de Su Majestad, se ha unificado el país enteramente y se ha organizado por prefecturas y distritos. Los hijos y funcionarios meritorios son muy bien premiados con los impuestos cobrados por el Estado. De este modo, la administración y control son fáciles. Nadie bajo el Cielo tendrá segundas intenciones. He aquí el método de estabilizar el país. El sistema de feudos no es adecuado.

—Hace años, el pueblo sufría, las guerras no cesaban, a causa de los señores feudales—dijo Shi Huang —. Por fortuna, gracias al alma poderosa de los antepasados, el Estado logró la tranquilidad Si volviéramos al sistema de feudos, nos haríamos de enemigos. ¿Sería fácil mantener la paz? La propuesta del ministro de justicia es muy conveniente.

Entonces dividió el país en 36 prefecturas. Para cada prefectura nombró un gobernador, un comandante de las fuerzas armadas y un inspector. A la gente común del pueblo empezó a llamarse Pueblo de Cabeza Negra. Se permitió a la gente beber vino. Se confiscaron todas las armas, las reunió en Xianyang y las hizo fundir transformándolas en campanas e instrumentos musicales, y doce figuras humanas, cada cual pesaba mil shi. Todos estos objetos fueron colocados dentro del palacio imperial. Al mismo tiempo, se definieron las leyes, las normas de longitud, peso y capacidad, y la anchura de los caminos y carretas; se anularon las escrituras de otros reinos y se unificó la del imperio. La jurisdicción de Qin llegó al mar del Este, por el oriente, así como a Corea; hasta Lintao y Qiangzhong, por el oeste; hasta Beihu de la prefectura de Rinan, por el sur; y por el norte, al río Huanghe como frontera, Yinshan, hasta Liaodong. Mudó a 120.000 familias ricas y poderosas del país a Xianyang. Los templos y tumbas de los antepasados, así como el palacio Zhangtai y el jardín imperial Shanglinyuan se encontraban a la orilla sur del río Weihe. Cada vez que el ejército de Qin conquistaba uno de los seis reinos, hizo construir en las cercanías de Beiban de Xianyang el sistema palaciego de dicho país. Por el sur se aproxima al río Weihe. Desde Yongmen hasta la confluencia de los ríos Jingshui y Weihe, en dirección EO, eran unos cuatrocientos kilómetros; a lo largo de todo ese trayecto, palacios y residencias levantados; se tendieron puentes como camino sobre el camino; en sus contornos se levantaron palacios, pabellones, y otros edificios conectados entre sí. Allí se veían por doquier bellas mujeres, campanas y tambores capturados en diversos reinos.

En el año vigésimo séptimo, el emperador Shi Huang hizo una inspección por Longxi y Beidi. Llegó hasta la montaña Jitou. En el camino de regreso hizo construir, al sur del río Weishui, un Palacio Xin que luego recibió el nombre de Templo Máximo simbolizando el máximo celeste. Desde allí se construyó un camino que llevaba hasta la montaña Lishan. Levantó el pabellón principal del Palacio Ganquan y el muro exterior de la avenida desde Xianyang hasta aquí. Ese año, se otorgó una categoría a todos funcionarios del país. Se dio la orden, además, de construir un camino ancho para que el Hijo del Cielo pudiera inspeccionar todo el país.

En el año vigésimo octavo Shi Huang fue de inspección y caza por las prefecturas y distritos del este. Subió a la montaña Yishan de Zou, hizo colocar una lápida en ella. Discutió, con los intelectuales de las tierras de Lu, el asunto de tallar inscripciones para alabar los méritos de Qin, discutieron además lo referente a la ceremonia de otorgamiento del título imperial y la inspección por las famosas montañas y ríos del país. Subió a la montaña Taishan, hizo levantar una lápida conmemorativa. Hizo construir un terraplén para rendir homenaje al Dios del Cielo.

Cuando bajaba de la montaña fue sorprendido por un aguacero. No tuvo más remedio que descansar bajo árboles. Uno de esos grandes árboles recibió el título de "Quinto Ministro". En la montaña Liangfu hizo levantar otro terraplén y realizó allí otras ceremonias en homenaje a los dioses, dejando una lápida en la que se lee la siguiente inscripción:
El emperador ha ascendido al asiento del Hijo del Cielo, ha definido las grandes leyes encaminadas a la Prosperidad e Iluminación. Los subalternos se encargan de censurar a los funcionarios. En el año vigésimo sexto conquistó todos los reinos. cuyos reyes se declararon, sin excepción, sometidos. Luego hizo en persona inspecciones a lo lejos. Subió a esta montaña Taishan, la más alta cumbre de las regiones del este. Los cortesanos y funcionarios acompañantes, guardando los méritos, propagan sus hazañas y proezas y con mucho respeto cantan la moral y proeza del emperador de la gran dinastía Qin. La vía adecuada para controlar el país consiste en seguir las conveniencias del tiempo. Los diversos productos crecen en tierras adecuadas; todo régimen sigue una norma y se conforma con la gran justicia. El país goza de hermosura y tranquilidad. Esto es suficiente para advertencia a las generaciones venideras. Hijos y nietos deben continuar la empresa iniciada por el emperador, seguir esta norma en la enseñanza. Es inaceptable cambio alguno. El emperador de nuestra gran dinastía Qin es sabio, iluminador, divino y clarividente. Ya ha logrado apaciguar toda la tierra patria. Aun así, no se atreve a tratar con negligencia la política, se levanta temprano y se acuesta tarde, haciendo esfuerzos por la construcción del país, por el beneficio del pueblo a largo plazo. Se dedica por entero a poner en ejecución política y educación, a enseñar a la gente del pueblo a seguir el camino normal, conducir a la gente por vías anchas. Tanto en tierras lejanas como cercanas, todo va de manera razonable y todo el mundo actúa de acuerdo con su voluntad. Se diferencian humildes y nobles, se distinguen claramente los estratos. Hombres y mujeres actúan de acuerdo con los ritos. Tan hermoso gobierno se transmitirá a hijos y nietos de generaciones posteriores. La fuerza de semejante enseñanza puede transformar innumerables asuntos y objetos. Se espera que hijos y nietos respeten y observen los decretos dejados por el emperador de nuestra gran dinastía Qin y aprendan sus grandes enseñanzas para siempre.

Luego se fue hacia el este siguiendo las orillas del mar de Bohai. Pasó por Huangxian y Chuixian, llegó al punto más alto de la montaña Chengshan y a la cima de la montaña Zhifu. Hizo otra vez alzar una lápida para alabar las hazañas y virtudes de Qin. Se dirigió al sur. Subió a la montaña Langya. Le gustó mucho este lugar y se quedó allí durante tres meses. Por eso ordenó instalar treinta mil familias al pie de la montaña Langya, eximiéndolas de los servicios durante doce años. Hizo construir una plataforma en Langya y colocar una lápida cuyas inscripciones cantan los favores y virtudes de Qin, dejando en claro que su gobierno se granjeaba la voluntad del mundo entero. Dice así:
En el año vigésimo sexto, el emperador tomó el trono. Se esfuerza por colocar en su lugar correcto toda ley y sistema, así como los programas disciplinarios para diez mil cosas. Deja en claro la gran vía interhumana. Hace posible que los padres sean bondadosos y los hijos filiales, el pueblo se trate en armonía y alegría. El es sagrado, clarividente, sabio e inteligente. Es benévolo con el pueblo y presta atención a la hermandad. Toda razón es clara y conocedora. Los seis reinos del este ya están en paz. .Se reduce el número de efectivos de las fuerzas armadas, el pueblo tiene posibilidad de reposo. La gran empresa ya está estabilizada. Por eso hace inspección por el territorio nacional y llega al extremo del mar. Todos estos son méritos del emperador. El no escatima esfuerzos por el cultivo de la morera, presta atención a la agricultura, controla a los comerciantes. El pueblo es rico y pacífico. Por eso, el pueblo de todo el país obedece de un solo corazón a la voluntad del Hijo del Cielo. Las medidas para todo están definidas; la escritura está unificada. Todo lugar al que llega la luz del sol y la luna y todo lugar por donde pasan carretas y embarcaciones puede cumplir con la misión encargada por el emperador. Las órdenes y medidas adoptadas se ganan, sin excepción alguna, la voluntad y decisión del pueblo, profundamente. Promulga los decretos convenientes a los cambios de las cuatro estaciones. El emperador de nuestra gran dinastía Qin corrige y enmienda las costumbres inconvenientes. Pasó por ríos grandes y famosas montañas. Se preocupa por la vida de la gente del pueblo. No se atreve a tardar en el tratamiento de ningún asunto. Suprime dudas y dificultades, define reglamentos y órdenes. El pueblo entero sabe cómo evitar las infracciones a la ley. Manda a oficiales para encargarse de la administración política y la educación en los diversos lugares. Procura simplicar y facilitar la administración local. Toda medida procura adecuarse a las circunstancias. No hay una que no sea limpia y clara. Con su propia sabiduría y sagacidad, el emperador se preocupa por los territorios, hace giras por los cuatro rincones, lo cual hace posible que todos, tanto nobles como humildes, conserven su sitio sin sobrepasar sus límites. En cuanto a los asuntos, por grandes o pequeños que sean, los hace en persona sin el mínimo descuido. Los hombres astutos y malignos no son tolerados por las leyes de Qin. Por eso la gente del pueblo procura, sin excepción, ser correcta, honrada. y bondadosa. Todos, tanto de lugares lejanos como cercanos, tanto próximos como apartados, pueden actuar con respeto y honestidad, siendo sinceros y fieles. Cada cual en su propia función especial. La virtud del emperador se extiende a los lugares más lejanos. Somete y enjuicia a los que se atrevan a provocar disturbios, extirpando la maldad del mundo, en beneficio del pueblo. Trae la felicidad a todos, disminuye las cargas de servicios. Quiere que el pueblo, conforme a las cuatro estaciones, haga esfuerzos por la producción. Por eso, los diversos lugares abundan en productos, la vida es próspera, el pueblo goza de tranquilidad social. El pueblo no necesita armas para pelear. Los familiares pueden descansar con tranquilidad durante largo tiempo y la gente nunca tropieza con bandidos y ladrones. El pueblo gustosamente obedece los reglamentos de la corte. Cada uno puede conocer las leyes y órdenes gubernamentales. Dentro de los cuatro rincones cardinales está el territorio jurisdiccional del emperador, que termina en Liusha por el oeste; en Beihu por el sur, tiene el mar del Este por el este y sobrepasa gran Xia por el norte. Todos los lugares adonde lleguen las huellas humanas, sin excepción, se someten como subalternos y vasallos. Su mérito supera a los de los Cinco Soberanos, incluso los vacunos y equinos disfrutan de sus favores. Todos pasan una vida tranquila en sus tierras. El mandatario de Qin cuenta con el mundo, se estableció para 61 el título de emperador. Llega a Langya para consolar al pueblo del este. Los nobles marqueses, entre ellos, Wang Li, marqués de Wucheng; Wang Ben, marqués de Tongwu; Zhao Hai, marqués de Jiancheng; Chen, marqués de Changwu; Fang Wuze, marqués de Wuxin, así como el primer ministro Wei Zhuang, Wang Wan, los ministros Li Si, Wang Wu, los quintos ministros Zhao An y Yang Jiucong, quienes acompañan a Shi Huang en el lugar que mira el mar, discuten así: "Antes, los Soberanos y Reyes tenían territorios, cada uno, no superior a mil li. Cada duque guardaba respectivamente su propio territorio jurisdiccional. Algunos llevaban tributos a la corte, otros no. Se agredían e invadían mutuamente. La tiranía, la crueldad, el caos y la matanza no conocían límite. Pero seguían grabando en objetos de bronce o piedras frases de alabanza a sí mismos. Los Cinco Soberanos y los Tres Reyes de los tiempos remotos sabían que en lugares distintos, la educación y los reglamentos no eran iguales, las leyes y los reglamentos no podían ser claros. Por eso se valían de las almas poderosas de fantasmas y espíritus para subyugar al pueblo alejado. La esencia y el título nominal no concordaban, por eso no podían durar mucho tiempo. Antes de que murieran, los duques ya empezaban a traicionarlos. Las leyes y los decretos no podían aplicarse. Ahora nuestro emperador ha logrado unificar el país, dividiéndolo en prefecturas y distritos. El mundo goza de paz. Los templos ancestrales están claramente definidos. Aplica las grandes doctrinas, extiende sus favores y gracias. Razón para el uso del respetuoso título de emperador. Por eso, cortesanos y funcionarios alaban sus proezas, méritos y virtudes. Los graban en metal y piedra para dejarlos como recuerdo perenne".

Terminado el tema, Xu Fu y otros de las tierras de Qi presentaron un memorial diciendo que en el mar había tres montañas divinas llamadas Penglai, Fangzhang y Yingzhou. Eran, según ellos, moradas de los inmortales. Xu Fu y otros deseaban enviar niños de ambos sexos en su busca, después de purificarse. Entonces, Shi Huang designó a Xu Fu para que dirigiera a varios miles de niños y niñas en busca de los inmortales del mar del Este.

Shi Huang retornó a la capital desde el este. Pasó por Pengcheng donde dedicóse al ayuno, fue a la orilla del río Sishui para rezar, intentando sacar a flote un trípode precioso de la dinastía Zhou, caído en otro tiempo en el agua. Ordenó a varios miles de personas zambullirse en el fondo para buscarlo. Pero no logró nada. Quiso ir a la montaña Hengshan. Por eso pasó por Nanjun, atravesó el río Changjiang, llegó a las montañas Xiangshan para rendir homenaje al Templo de la Señora de Xiang. Inesperadamente se levantó un ventarrón. Por poco no pudo atravesar el río. Shi Huang dijo al doctor que le acompañaba:
 
—¿Qué divinidad es la Señora de Xiang?
—Se dice que era hija del soberano Yao, se casó con el posterior soberano Shun. Muerta, fue enterrada en este lugar—contestó.

Al oírlo, Shi Huang se enojó mucho. Mandó a tres mil criminales condenados para derribar todos los árboles de la montaña Xiangshan pelando la montaña entera, sin dejar hierba alguna. Luego, pasando por Wuguan, desde Nanjun regresó a la capital.
En el año vigésimo noveno, Shi Huang viajó por el oriente, llegó a Bolangsha del distrito de Yangwu, donde fue sorprendido por un sujeto que intentaba matarlo. La persecución contra el asesino no rindió efecto alguno. Entonces dio la orden de una pesquisa general en todo el país durante diez días. Shi Huang subió a la montaña Zhifu. Hizo grabar una piedra cuyas inscripciones dan lo siguiente:

En plena primavera del año vigésimo anono, se alza el sol confortable. El emperador viaja por Oriente. Sube a la montaña Zhifu. Sus favores y brillo resplandecen sobre todos los rincones del país. Los cortesanos y funcionarios de su comitiva aprecian la belleza del paisaje. Guardan en su corazón las hazañas del emperador. Alaban los servi-cios iniciales y finales en el establecimiento de la dinastía. Nuestro gran emperador domina el país, define las leyes y los reglamentos, legisla con programas y disciplinas claros. Para con el exterior extiende sus virtudes y favores a los duques, educándoles en la justicia y razones. Los reyes de los seis reinos de Han, Yan, Zhao, Wei, Qi y Chu eran astutos y tramposos, cobardes y tiránicos, codiciosos, saqueaban al pueblo y no cesaban en sus matanzas. Teniendo piedad del pueblo bajo el Cielo, el emperador envió tropas expedicionarias, haciendo esfuerzos por ensalzar la virtud militar. Las expediciones iban en conformidad con la justicia, y su comportamiento estaba totalmente de acuerdo con la confianza. Su poderío divino se extendió por doquier y llegó hasta la lejanía. Los duques se sometieron sin excepción alguna. El emperador aniquiló a los tiranos, salvó al pueblo. El país queda apaciguado y aplican rigurosas y claras leyes. El da ejemplo en la práctica de las leyes. ¡Es, por lo tanto, un mandatario grandísimo de toda China! Para cantar sus méritos y virtudes, sus cortesanos rogamos grabar estas inscripciones en la lápida para que se constituyan en modos legítimos que nunca jamás cambiarán.

Los acontecimientos sobre el viaje del emperador por el Oriente se leen así:

En el año vigésimo noveno, el emperador sale, en primavera, de viaje. Contempla y consuela los lugares lejanos. Llega a las tierras colindantes con el mar. Sube a la montaña Zhifu. Mirando el sol matutino confortable, contemplando las extensas y hermosas montañas y ríos, los cortesanos de su comitiva, guardando la divinidad y clarividencia del emperador: cuando recién iniciaba la gran empresa, eliminó en lo interno las maldades, eliminó, en lo externo, a los tiranos; su poderío se extiende hacia la lejanía y estremece los cuatro rincones; aniquilados los seis reinos, captura a sus reyes; tiene bajo su control el país entero; ha eliminado las desgracias, cesó la guerra para siempre; el emperador cultiva moral y virtud sabias, nunca se muestra perezoso en la administración estatal; ha concluido la gran empresa, ha instalado los útiles, haciendo posible que el régimen prospere, cortesanos observen, cada cual, sus funciones, sepan lo que deben hacer; en ningún asunto haya sospecha y duda; el pueblo ha extirpado las malignas costumbres y acepta la educación. El sistema es único tanto en las cercanías como en las lejanías; desde tiempos remotos nunca ha habido tanta cabalidad. Ya que se ha sentado la base para las funciones normales, los hijos y nietos de generaciones venideras deben observar y respetar estas tradiciones, heredar siempre la virtud y enseñanza del rey sagrado. Los funcionarios ensalzan los favores y virtudes del emperador y con total respeto alaban sus proezas. Ruegan por eso clavar esta lápida en la montaña Zhifu.

En seguida, el emperador Shi Huang marchó hacia Langya, y regresó a la capital pasando por Shangdang. En el año trigésimo, no hubo nada extraordinario. En el mes duodécimo del año trigésimo primero, cambió los sacrificios invernales por Jiaping (Elogio a la Paz), y otorgó seis shi de arroz más dos cabras a la gente por li. Shi Huang quiso salir en privado de Xianyang, la capital, llevó sólo cuatro guardaespaldas. Salió por la noche y tropezó en el palacio Lanchi con ladrones quienes los bloquearon. Los militares lograron matar a los bandidos. Por eso se dio orden de registro general en Guanzhong durante veinte días. En ese año el precio del arroz fue muy elevado: 1.600 monedas por shi.

En el año trigésimo segundo, Shi Huang se dirigió hacia Jieshi. Envió a Lu Sheng, del anterior reino de Yan, en busca de los inmortales Xian Men y Gao Shi. En el portón de la ciudad de Jieshi hizo tallar caligrafías, destruyendo los muros de la ciudad y cavando los diques. La inscripción decía

Nuestro emperador, movilizó fuerzas armadas para aniquilar a los descarriados, las rebeliones fueron sofocadas. Con las fuerzas armadas extirpó rebeliones y tiranías y a través de virtudes civiles, revocó los culpables. Por eso el pueblo es obediente. Concedió además favores midiendo los méritos de cada uno. Incluso vacunos y equinos recibieron recompensa. Las tierras se han hecho fértiles. Por poderío divino, el emperador se anexó con virtud a los ducados. El país se unificó. Esta vez, al destruir muros y represas en los ríos, el obstáculo es derruido. La tierra se ha aplanado. El pueblo no necesita sufrir más por los servicios obligatorios que prestaban. El país está tranquilo. Los varones laboran tierras alegremente y las mujeres se dedican por entero a los trabajos de aguja. Todo asunto marcha según el orden normal. Los productos de los diversos lugares son ricos. Los procedentes de la lejanía encuentran el lugar en reposo. Cortesanos alaban las proezas del emperador. Ruegan inscribir esta lápida para que sea una norma para todos bajo el Cielo.

Luego envió a Han Zhong, Hou Gong y Shi Sheng en busca de los inmortales y medicamentos para la longevidad. Shi Huang viajó por las regiones septentrionales y regresó por Shangjun. Lu Sheng de Yan fue al mar en busca de los inmortales. Tras su regreso, habló de espíritus y divinidades. Ofreció a Shi Huang ilustraciones con latitudes y libros. Un libro decía: "Quienes aniquilen a Qin serán los hunos". Entonces Shi Huang envió al general Meng Tian, a la cabeza de 300.000 efectivos, para atacar a los hunos y conquistó gran extensión de sus tierras, al sur del río Huanghe.

En el año trigésimo tercero, movilizó a criminales exiliados, a hombres establecidos por pobreza en casas de la esposa, así como a comerciantes, para atacar Guangdong y Guangxi. Estableció las prefecturas y provincias de Guilin, Xiangjun y Nanhai. Mandó 500.000 personas para defenderlas. Por las regiones del noroeste expulsó a los hunos, ocupando la tierra que va del Yuzhong, siguiendo el curso del Huanghe hacia el este hasta Yinshan, dividiendo el lugar en 34 distritos. Ordenó construir fortificaciones a lo largo del río Huanghe. Ordenó a Meng Tian cruzar el río Huanghe para conquistar Gaoque, Taoshan y Beijiazhong, hizo construir atalayas de comunicación por el fuego así como pequeñas ciudades para ahuyentar a los Rong. Trasladó a los criminales para guardar los 34 distritos antes ocupados prohibiéndoles rendir homenaje a los Cometas que aparecieran por el oeste.

En el año trigésimo cuarto, ordenó destituir a aquellos funcionarios que no resolvieran los litigios para que fueran a construir la Gran Muralla y defender las tierras de Yue del sur.

Shi Huang celebró un banquete en el Palacio Xianyang. Setenta doctores se adelantaron para felicitarlo por su cumpleaños. Zhou Qingchen, oficial, jefe de tiradores, lo elogió:

—Antes, el reino de Qin no tenía más que mil li de territorio. Gracias a la sagacidad y sabiduría de Su Majestad, se ha hecho realidad la paz bajo el Cielo. Los bárbaros fueron expulsados. Donde llega la luz solar y lunar, no hay nadie que no se declare súbdito. Cambió los territorios de los ex reinos ducales para convertirlos en prefecturas y distritos. Todos gozan de paz y satisfacción en sus labores. No hay que preocuparse por problemas bélicos. Esta gloria ha de ser transmitida por diez mil generaciones. No ha habido ninguna persona, desde los más antiguos tiempos hasta ahora, que sea comparable en poderío y virtud con Su Majestad, el primer emperador de la dinastía Qin.

Shi Huang se puso muy contento. El doctor Chunyu Yue, nativo del anterior Qi, dijo:
—Este humilde funcionario ha oído decir que la dinastía Zhou tuvo bajo su control una historia de más de mil años. Los hijos del rey de Zhou y funcionarios meritorios recibieron feudos y títulos. Con esto, el soberano quería tener ayudantes. Ahora Su Majestad controla el país en persona, pero sus hijos son gente sencilla. Si aparecieran de súbito cortesanos provocadores de desórdenes como Tian Chang, los seis ministros y semejantes, ¿cómo podrá salvarse sin ayudante alguno? Nunca se ha oído decir que pueda permanecer por largo tiempo quien no imite los reglamentos antiguos. Ahora Qingchen lisonjea, cara a cara, a usted para profundizar las fallas de Su Majestad. No puede ser, de manera alguna, considerado cortesano fidedigno.

Shi Huang pasó esta discusión a los funcionarios para pedirles su opinión. El primer ministro Li Si dijo:
—El sistema de los Cinco Soberanos no se repite; las medidas de las tres dinastías no se heredan. Cada uno adopta métodos propios para administrar el Estado. Esto no quiere decir que uno se oponga intencionadamente a las épocas anteriores. Esto se debe a los cambios de los tiempos. Ahora Su Majestad ha organizado una gran empresa, ha ganado méritos que merecen ser transmitidos por diez mil generaciones. Esto, de por sí, no lo pueden comprender los hombres de letras estúpidos, para no decir que ellos se dedican a hablar lo vacío de las tres dinastías. ¿Por qué escucharlos? Hace años, los duques, por disputarse—el poder, se veían obligados a contratar intelectuales visitantes concediéndoles fortunas y recompensas. Ahora él país es estable, todas las órdenes políticas y administrativas son promulgadas por usted solo, Su Majestad. La gente del pueblo debe quedarse en casa y esforzarse por la producción agrícola y artesanal. Los intelectuales deben, por su parte, dedicarse al estudio de las leyes, reglamentos y decretos. Pero estos intelectuales no aprenden las leyes y.decretos actuales y quieren que imite a los antiguos, dándose aire de saber mucho. Censuran al gobierno y desacreditan el nombre y la práctica. Cada uno cree que lo que él mismo aprendió es lo más perfecto. Se conducen por impresiones subjetivas, critican los sistemas definidos por los superiores. En los momentos actuales, usted, el emperador, tiene bajo su control el país entero, diferencia lo verídico de lo falso, ha sentado la más alta autoridad. Pero esos intelectuales continúan enseñando en privado, se forman en grupos y partidos para oponerse a leyes y decretos. Al conocer las medidas promulgadas por la corte, las critican valiéndose de los conocimientos asimilados. Por eso, cuando Su Majestad da a conocer una orden o decreto, en las calles se oyen rumores. Ellos se valen de palabras altisonantes para ganar fama y elogio ante el soberano, buscan prestigio con acciones extrañas. Dirigen a grupos de personas para difundir rumores y calumnias. De continuar las cosas así funcionarios y gente del pueblo se coludirán en secreto. Si; es conveniente prohibir semejantes infundios. Este humilde cortesano ruega a Su Majestad ordenar a funcionarios encargados del registro de anales que quemen todos los libros que no fueran de Qin. Los que no ocupan puesto de doctor pero se atreven a esconder en privado Libro de cantar, Clásico de libros y obras de las cien escuelas serán registrados. Todos los libros confiscados durante el registro deben ser reunidos en el palacio para quemarse. Aquellos que se atrevan a agruparse para discutir Libro de cantar, Clásico de libros serán condenados a muerte pública. Aquellos que alaben lo antiguo y calumnien lo presente serán eliminados junto con su estirpe. Los funcionarios que se enteren de esto pero no acusen, serán castigados con las mismas penas. A los treinta días de la promulgación del decreto, si no han quemado los libros, serán enviados, con caracteres sellados en la cara, a construir la Gran Muralla o a la frontera para trabajar cuatro años. No hay que destruir por el fuego libros de medicina, adivinanza, cultivo y forestación. Si alguien quiere estudiar las letras, debe necesariamente ir a las escuelas oficiales para aprender de los funcionarios oficiales.

Un decreto de Shi Huang dice:
¡Que todos actúen conforme a este sistema!

En el año trigésimo quinto, el gran camino que se abría llegó hasta Jiuyuan y Yunyang, cavando túneles, llenando barrancos y valles. Hizo posible la comunicación directa entre los dos lugares. Shi Huang consideraba que Xianyang tenía demasiada población. Los palacios construidos por los antecesores eran pequeños e insuficientes. Wen Wang de la dinastía Zhou tuvo su capital en Feng y Wu Wang de la misma tuvo la suya en Gao. La región situada entre Feng y Gao era digna de un emperador. Por eso hizo construir un palacio para la corte dentro del jardín Shanglin, orilla sur del río Weishui. Primero construyó el Palacio Epang, con 500 pasos EO, 50 zhang NS, con una capacidad para diez mil personas. Al pie del pabellón se podía izar una enorme bandera de cinco zhang. A su alrededor se levantó cubierta sostenida por palos, formando corredor para carretas y caballos. Desde el Palacio Epang directo hacia Nanshan, en cuya cima se construyó el portón principal. Se abrió una vía que llevaba desde el Palacio Epang hasta Xianyang atravesando el río Weishui, simbolizando que los pabellones celestes estaban comunicados con la constelación hasta la morada de las estrellas. No se había terminado la obra. Shi Huang pensó que cuando se acabara la construcción, le daría otro nombre. Pues sus cuatro lados eran extensos, se encontraba cerca de Xianyang, de allí que la gente lo llamó Palacio Epang. Por aquel entonces, quienes sufrieron la castración eran más de 700.000 hombres, y fueron todos designados en Epang o Lishan. Se excavaron piedras enormes de la montaña del norte, se llevaron maderas de Sichuan, JingChu. En Guanzhong había trescientos palacios, fuera del paso había mis de cuatrocientos. Entonces se colocó una lápida en el límite del distrito de Juxian, cerca del mar del Este, considerándoselo como puerta oriental del gran imperio Qin. Se trasladaron a treinta mil familias para vivir en las regiones de Li, a cincuenta mil familias, en Yunyang. Todas ellas estuvieron exentas de servicios laborales durante diez años.

Lu Sheng dijo a Shi Huang:
—He hecho muchos esfuerzos en la búsqueda del hongo de la inmortalidad, pero en vano. Eso se debe a que los objetos los podrían dañar. Por eso cuando la alquimia se conforma con los reyes y soberanos, es necesario esconderse en sus viajes para evitar la maldad y los malos espíritus. Los malos espíritus pueden impedir la llegada del zhenren (hombre de verdad> Si se da a conocer la morada del soberano a cortesanos y funcionarios, se impedirá la aparición de las divinidades. Por zhenren se entiende a aquellos que sumergidos en el fondo del agua no son mojados por el agua; metidos entre llamas no son quemados; son capaces de volar sobre nubes por el espacio y tienen la misma edad que el Cielo y la Tierra. Ahora usted, Majestad, por administrar el país, no goza de tranquilidad en la vida, sino que sufre. Deseo que su situación no sea conocida por la gente. Así, la droga de la inmortalidad contribuirá a su sobrevivencia y después de aplicársela podrá convertirse en inmortal.

Entonces Shi Huang dijo:
—Estoy admirado de los zhenren.
De ahí en adelante, se llamó a M. mismo zhenren y no yo solo. Ordenó que en una circunferencia de doscientos ii alrededor de Xianyang, se instalaran doscientos setenta palacios, comunicados a través de túneles y caminos de caballos; se colocaran dentro lechos y cortinas, campanas y tambores, así como mujeres bellas, con respectivos registros de cada sitio donde estuviera, sin permitirse la menor modificación. La mujer que tuviera la felicidad de cohabitar una noche con él, era castigada con la muerte en caso de que revelara dónde se encontraba el emperador. Cierta vez, Shi Huang estuvo en el palacio Liangshan y vio que las carretas del primer ministro y la guardia de la comitiva eran muy numerosas, no se mostró contento. Un eunuco lo dijo al primer ministro. Este, entonces, redujo el número de la guardia de caballería. Shi Huang, muy enojado, dijo:
—Estoy seguro de que la gente del palacio Liangshan ha dejado escurrir mis palabras.

Investigó el caso del escape de noticias. Nadie quiso reconocer culpa. Entonces Shi Huang ordenó arrestar a los sirvientes que se encontraban a su lado, cuando estaba en el palacio Liangshan, y mandó matarlos a todos. Desde esa ocación no hubo nadie que supiera dónde se encontraba el emperador. Trataba los asuntos políticos en el palacio Xianyang, donde también cortesanos y funcionarios recibían órdenes.

Hou Sheng y Lu Sheng discutieron entre sí:
—Shi Huang es ese tipo de personas muy crueles, de mal genio congénito. Se cree razonable. Originalmente era un duque y luego conquistó el poder. Todo lo ha hecho según su propia voluntad. Por eso cree que nadie desde los tiempos antiguos lo ha superado. Emplea especialmente a funcionarios'administradores de las cárceles, quienes granjean su confianza y cariño. Aunque son setenta los doctores, no hacen más que llenar el número y nunca son empleados. El primer ministro y los cortesanos no hacen más que aceptar órdenes decididas, todo depende sólo del emperador. Y éste gusta de establecer su autoridad y poderío mediante castigos y matanzas. Los hombres bajo el Cielo temen tocar la red de leyes, no hacen más que guardar su fortuna y recompensas conseguidas con mucho esfuerzo, como cadáveres ambulantes y carnes caminantes, nadie se atreve de veras a aportar su fidelidad. El soberano no oye hablar de sus fallas, se hace cada día más arrogante. Cortesanos asustadizos, lo engañan en todo momento con mentiras para darle gusto. Las leyes de Qin estipulan que nadie puede tener un segundo oficio. Se condena a muerte a quien no sea experto en su propio oficio. Así es de cruel, incluso en el Cielo han aparecido malos augurios. Son más de trescientos los hombres con talento para observar estrellas, todos y cada uno son expertos en sus técnicas, pero tienen terror de Shi Huang, no se atreven a referirse a sus fallas. Todos los asuntos bajo el Cielo, tanto grandes como pequeños, son decididos sólo por el emperador. Los memoriales son tan numerosos que hace falta medirlos con pesas. Hay, además, un plazo límite para la ida y vuelta de un documento. Por no sobrepasar este plazo, él trabaja , sin poder descansar. Es tanta su codicia. Para semejante persona no vale la pena buscar panaceas de inmortalidad.

Entonces Hou Sheng y Lu Sheng huyeron.
Shi Huang se enteró de la huida de los dos y se enfadó mucho. Dijo:
—Hace poco confisqué los libros de todo el pals, quemé todos aquellos inconvenientes, lo cual ha suscitado descontento entre hombres de letras y alquimistas, quienes quieren atentar contra la estabilidad estatal. Estos alquimistas pretenden lograr medicinas raras mediante la producción de píldoras. Ahora, los de Han han salido pero no han regresado a informar del cumplimiento de la misión. Xu Fu y otros han gastado grandes sumas pero no han podido encontrar panaceas de inmortalidad. Lo único que hacen es decir palabras vanas en procura de sus astutos beneficios. En cuanto a Lu Sheng y su compañía, los traté con mucha cortesía y les concedí gran cantidad de recompensas. Ahora incluso me difaman, acusándome de no ser benévolo. He enviado personas para averiguar sobre los intelectuales que moran en Xianyang. Algunos se dedican a difundir rumores y calumnias para seducir al pueblo.

Entonces, ordenó al censor imperial interrogar a los intelectuales. Era necesario que se acusaran mutuamente descubriendo sus culpas. Sólo así podían librarse de los castigos. Los que infringieron los decretos fueron más de 460 personas. Se excavó una fosa grande donde todos fueron enterrados vivos. Esto se dio a conocer a todo el mundo como escarmiento. Envió mayor número de efectivos para guardar la frontera.

Fusu, hijo mayor de Shi Huang, le aconsejó:
—El país acaba de tranquilizarse. No se han podido organizar aún los hombres de zonas lejanas. Todos los intelectuales leen, recitan e imitan a Confucio. Ahora Su Majestad los castiga con dureza. Temo que el país se sienta intranquilo. Deseo que Su Majestad reflexione y estudie esto con cuidado.

Shi Huang se enojó mucho y destacó a Fusu a Shangjun, en el norte, para ejercer control sobre el general Meng Tian.

En el año trigésimo sexto, Venus no siguió el orden previsto y se aproximó a Escorpio. Una estrella fugaz cayó del firmamento por Dongjun y se convirtió en una piedra al tocar el suelo. Alguien escribió encima: "Muerto Shi Huang, la tierra se divide". Al oírlo, Shi Huang envió al censor imperial para interrogar familia por familia, pero ninguna persona declaróse autor. Entonces detuvieron a todos los habitantes alrededor de la piedra y los mataron a todos. Quemaron esta piedra. Shi Huang se puso melancólico, ordenó a un doctor escribir poemas con el título de "Zhenren inmortal". Cuando salía de viaje por el país, ordenaba que los músicos tocaran y cantaran. En otoño, un mensajero llegó de Guandong, pasó por la noche por el camino de Huayin a Pingshu. Un hombre le salió al paso con un pedazo de jade verde y dijo:
—Lleve por favor en mi nombre este pedazo de jade a la Divinidad del Agua. Este año el dragón ancestral morirá.

El mensajero quiso preguntarle el porqué. Pero el hombre desapareció de repente dejando el jade. El mensajero entregó el jade a Shi Huang y contó todo lo sucedido. Este, tras un largo silencio, dijo:
—Lo que saben los fantasmas y espíritus de las montañas no dura, en general, más que un año.

Después de la audiencia dijo:
—El dragón ancestral es el antepasado de la humanidad y símbolo del soberano. Debe ser una referencia a mí mismo.
Ordenó a la oficina imperial examinar el jade. Se descubrió que se trataba del mismo pedazo que había arrojado al agua cuando, al cruzar el río Changjiang, rendía homenaje a la Divinidad del Río, en el año vigésimo octavo, durante su gira por el país. Hizo que adivinaran el destino y los trigramas manifestaron que sólo viajes a pie traerían suerte. Entonces hizo trasladar treinta mil familias a Beihe y Yuzhong para establecerse allí, otorgándoles una categoría.

En el año trigésimo séptimo, el día guichou, en el mes décimo, Shi Huang salió de viaje por el país. El primer ministro de la izquierda, Li Si, lo acompañó y Feng Quji, primer ministro de la derecha quedó para defender la capital. El hijo menor de Shi Huang, Huhai, que apreciaba mucho los viajes del padre, rogó seguirlo. Shi Huang se lo permitió. En el mes undécimo llegaron a Yunmeng. En las montañas Jiuyi rindió homenaje al legendario soberano Shun. Viajó en barco aguas abajo por el río Changjiang y dio un paseo por Jike. Cruzó el lago Niuzhu. Cruzó Danyang y llegó a Qiantang, en Zhejiang. Allí el agua era turbulenta, rápida y peligrosa. Entonces viraron ciento veinte ii hacia el oeste y cruzaron el río en Yuhang donde el río era más estrecho. Subieron a la montaña Guiji, rindieron homenaje al legendario Yu y un sacrificio al lejano mar del Sur. Hizo levantar una lápida describiendo los méritos y virtudes de la gran dinastía Qin. Las inscripciones dicen lo siguiente:

Los méritos del emperador de nuestra gran Qin son grandiosos. Su virtud y favores benefician a todos. En el año trigésimo séptimo, hace en persona una inspección por el país. Largo viaje para contemplar el paisaje. Entonces sube a la montaña Guiji, inspeccionando la situación y costumbres de la localidad. Descubre que la gente del pueblo se muestra serena y respetuosa. Los cortesanos alaban los méritos y virtudes de Su Majestad, anotan sus proezas y celebran su sabiduría. El señor emperador, divino y sagrado, inspecciona el país en persona, es el primero en definir los sistemas legales y penales, promulgar los programas y planificar los asuntos estatales. Las diversas estipulaciones claras son asignadas a los funcionarios para sus respectivos manejos. Establece programas y disciplinas irrevocables. Puesto que los reyes ducales de los seis reinos eran tiranos y rebeldes, ambiciosos, arrogantes y crueles, se hacían del poder y abusaban de la gente del pueblo, actuaban a su antojo, se apoyaban en la fuerza para mostrar su arrogancia y engreimiento. Movilizaron repetidamente sus fuerzas armadas, se enviaban en secreto mensajeros para aliarse entre sí. Este comportamiento era vil. Camuflaban sus astutos ardides. Mandaban desde fuera tropas para atacar la frontera. Entonces se iniciaron guerras y desgracias, el emperador por la justicia y mostrando su poderío divino realizó expediciones en su contra, logró pacificar la región y eliminar a los bandidos autores de tales desórdenes. La sagrada virtud, por lo tanto, ha podido extenderse ampliamente. Todos dentro de los límites nacionales gozan de sus favores y la dulzura de su virtud, inagotables. El país se unificó. El emperador trata diez mil asuntos difundiendo sosiego y paz, tanto en lugares lejanos como en los cercanos. Planifica y maneja todo, explora el nombre y la realidad de las cosas, escribe sus observa , ciones. Esto permite que todos, humildes y nobles, conduzcan sus acciones por las debidas vías; los memoriales, tanto referentes a los males como a los hechos buenos, son entregados sin engaños. Corrige los errores del pueblo, difunde la gran justicia. Si una mujer, cuyo marido ha muerto y tiene hijos, se casa: significa que traiciona a su difunto marido y es considerada adúltera. Con los ritos y justicia previene el mal, tanto de dentro como de fuera, prohibe la lujuria. Los varones y las hembras deben velar sobre sí mismos en su comportamiento y con amor propio, han de ser confiables y sinceros. Si un hombre comete adulterio con la esposa de otro, debe ser muerto, y quien lo mata no es considerado criminal. Si el marido es correcto, pero su mujer escapa del hogar y se casa con otro, entonces los hijos pueden desconocer a esa mujer como madre. Así las cosas, la gente del pueblo recibe educación y se porta con virtud, moral y pureza. Estas grandiosas medidas políticas permiten que la costumbre tradicional mejore mucho. Todos los moradores del país gozan con este ambiente, cubren de belleza a la política, observan los reglamentos, se muestran armoniosos y apacibles. Se advierten recíprocamente y se estimulan entre sí. No hay nadie que no obedezca la orden del gobierno. Todos son virtuosos, observan las leyes gustosamente. El país tiene garantía de paz permanente. Las generaciones venideras lo admirarán como ejemplo de educación. El control, por medio de leyes irrevocables, puede ser transmitido para siempre. Esta gira ha sido tranquila. No ha habido contratiempo para las carretas y embarcaciones. No ha habido accidentes. Todos los cortesanos acompañantes lo elogian. Ruegan tallar esta lápida con inscripciones para mostrarlas a los hombres del futuro como ejemplo en sus ritos.

Cuando regresaba, pasó por Wuxian, cruzó el río en el local llamado Jiangcheng. Marchó hacia el norte a lo largo de la costa marítima. Llegó a Langya. El alquimista Xu Fu y compañía habían ido al mar en busca de medicamentos divinos, sin haberlos logrado a pesar de los años transcurridos y gastando grandes sumas de dinero.

Temían ser reprochados. Entonces Xu Fu dijo a Shi Huang:
—Se pueden conseguir medicamentos divinos de la isla de Ios inmortales Penglai. Pero, durante la navegación, fuimos objeto de ataques sorpresivos y frecuentes de los tiburones. Por eso nos ha sido imposible acercarnos a la isla. Deseamos que envíe algunos hombres capaces de matar tiburones para ir junto con nosotros.
Shi Huang tuvo un sueño en el que combatía a las divinidades del mar, cuyas formas eran las mismas del hombre. Consultó a los encargados de discernir los sueños. Los doctores contestaron:
—Es invisible la verdadera faz de las divinidades del mar. Se valen, a menudo, de enormes tiburones o dragones como sustitutos. Ahora usted, emperador, reza, hace sacrificios y rinde homenaje cabal y respetuoso, pero aparecen estas crueles divinidades. Hace falta eliminarlas. Sólo tras eso, las divinidades bondadosas se presentarán.

Entonces dio la orden, a los que pescaban en el mar, de preparar instrumentos para conseguir peces grandes, tener listos grandes arcos y flechas para matar tiburones apenas aparezcan. Desde el norte de Langya hasta Laoshan y Chengshan no vieron aparecer ningún tiburón. Cuando llegaron a Zhifu, efectivamente aparecieron. Dispararon flechas y lograron matar uno. Luego vadearon la costa, viajaron hacia el oeste por el río. Cuando llegaron al embarcadero de Pingyuan, Shi Huang contrajo una enfermedad. Le molestaba hablar de la muerte. Los funcionarios que estaban a su lado no se atrevieron a mencionar ni discutir la muerte. La enfermedad se agravó cada vez más. Entonces escribió una carta, estampada con el sello imperial, para su hijo Fusu en que decía:
Regresa a Xianyang para participar en mis funerales y luego enterrarme.
La carta cerrada, se guardó en la oficina de Zhao Gao, funcionario encargado de transmitir decretos imperiales. Allí se depositaba el sello imperial de jade. La carta no se había pasado al mensajero. En el mes séptimo, el día bingyin, Shi Huang murió en el terraplén de Shaqiu.

El primer ministro Li Si consideraba que la muerte de Shi Huang en un lugar fuera de la capital podría dar oportunidad a que algunos príncipes y gente del pueblo se sublevaran. Entonces se mantuvo en secreto la noticia sobre la muerte de Shi Huang. No quisieron hacer funerales. Colocaron el ataúd en una carreta congelativa, enviaron a eunucos de confianza para conducir la carreta. En cada lugar donde llegaban, igualmente se le ofrecía la comida, los cortesanos le informaban, como de costumbre, de los asuntos estatales y el eunuco dentro de la carreta aprobaba los documentos. Los únicos que sabían de la muerte del emperador eran Huhai, hijo de Shi Huang, así como Zhao Gao y unos cinco o seis eunucos de confianza y nadie más.

Zhao Gao había enseñado a Huhai a leer, escribir y tratar casos de litigio, reglamentos y leyes. Huhai en privado confiaba mucho en él. Por eso, Zhao Gao discutió en secreto con Huhai, el príncipe, y el primer ministro Li Si el asunto. Abrieron la carta de Shi Huang dirigida al príncipe mayor Fusu. Además, fingieron que el primer ministro Li Si había recibido un decreto dejado en Shaqiu, cuando el emperador estaba en agonía, por el cual nombraba a Huhai príncipe heredero. Redactaron otras cartas al príncipe Fusu y al general Meng Tian, reprochándoles su conducta y ordenándoles suicidarse.

Estos asuntos están muy detalladamente anotados en la biografía de Li Si.
Huhai y su compañía continuaron adelante. De Jingxing fueron a Jiuquan y se encontraron con el tiempo caluroso. De la carreta, donde estaba el ataúd de Shi Huang, salió un olor pestilente. Entonces, ordenaron a los funcionarios de la comitiva cargar un shi de pescado en cada una de las carretas donde viajaban, haciendo imposible distinguir qué era lo que despedía olor pestilente. Tomaron un atajo para llegar a Xianyang y sólo aquí proclamaron los funerales de Shi Huang. El príncipe heredero Huhai subió al trono, llamándose emperador segundo.
El noveno mes, enterraron a Shi Huang en Lishan.

Recién subido al trono, Shi Huang había hecho excavar y arreglar Lishan. Cuando logró la unificación del país, mandó más de 700.000 condenados y esclavos a prestar servicios laborales allí. Hicieron una fosa triple, luego taparon la entrada con cobre fundido. Dentro colocaron ataúdes. Dentro de la cámara funeraria, construyeron pabellones palaciegos y sitios para funcionarios según su categoría. La llenaron de objetos preciosos y raros. Construyeron canales y mares con mercurio que inyectaban y se controlaban por máquinas entre sí, ordenaron a los obreros fabricar llaves con arcos y flechas. Si alguien se acercaba a robar la tumba y tocaba esas llaves, sería alcanzado por las flechas. En las paredes de la cámara funeraria estaban dibujadas las estrellas y otros fenómenos astronómicos y en el suelo la geografía. Usaron la grasa de la salamandra gigante para hacer especiales velas. Calculaban que podrían permanecer encendidas permanentemente sin extinguirse. El segundo emperador dijo:
—No está bien dejar salir de palacio a las concubinas estériles del difunto emperador. No, no tiene sentido. A ordenarlas a todas sacrificarse acompañando al muerto.

Entonces, muchas de ellas fueron llevadas para sacrificios funerarios. Ya enterradas, alguien comentó:
—Los artífices de los mecanismos y quienes entierran objetos preciosos conocen muy bien el interior de la cámara funeraria. Pueden revelar el secreto.
Por eso, al terminar el entierro y tapar los túneles, ningún artífice consiguió escapar. Luego, se plantaron hierbas y árboles cubriendo la tumba, haciéndola semejante a una colina.

El año primero del segundo emperador, Huhai tenía 20 años de edad. Zhao Gao ocupó el cargo de jefe de los ministros. Huhai confiaba mucho en él y dejaba los asuntos importantes del Estado en sus manos. El segundo emperador promulgó un decreto aumentando la cantidad de objetos de sacrificio, cuando se rendía homenaje en el mausoleo de Shi Huang, así como el número de sacrificios rituales a montañas y ríos y otros sacrificios. Ordenó a los funcionarios discutir sobre el título del templo de Shi Huang. Los funcionarios se pusieron de rodillas, todos, para aconsejar:
—Antes los Hijos del Cielo tenían siete templos; los duques, cinco; los ministros, tres. Aunque pasen diez mil generaciones no se atreverían a cambiar, ni aumentar ni reducir la cantidad. Ahora Shi Huang tiene el máximo número de templos. Todos los que moran el país ofrecen productos autóctonos para sacrificio. Todas las cosas tienen su cantidad estipulada. No se puede aumentar. De los templos y mausoleos, algunos se encuentran en el distrito de Yongxi, otros en Xianyang. Según los ritos, el Hijo del Cielo debe ir en persona para ofrecer vino y rendir homenaje al templo de Shi Huang. Desde el rey Xiang Wang se ha venido reduciendo el número. Son en total siete templos, donde cortesanos van a rendir culto según el orden. ¡Consideremos al templo y mausoleo de Shi Huang como el templo inicial de los emperadores de Qin! ¡Que el emperador modifique el título de zhenren por "yo solo"!
El segundo emperador discutió con Zhao Gao:
—Soy joven y acabo de subir al trono. No todos los del pueblo me obedecen. Antes el difunto emperador hacía giras por prefecturas y distritos para mostrar su poderío. Su autoridad divina estremecía el país. Si ahora quedo silencioso sin salir de gira, demostraría ser débil. Así las cosas, no sería capaz de dominar el país.

En la primavera, el segundo emperador fue de gira por las prefecturas y distritos del oriente. Li Si lo acompañó. Llegó a Jieshi. Siguiendo el litoral, llegó, hacia el sur, hasta Guiji. Hizo grabar, al lado de la lápida del tiempo de Shi Huang, los nombres de los cortesanos y funcionarios de la comitiva, sin dejar escapar ninguno para manifestar sus méritos y virtudes. El segundo emperador dijo:
—Todas estas lápidas con inscripciones fueron levantadas por el emperador Shi Huang en su tiempo. Ahora he heredado el título de emperador. Si semejantes lápidas no llevan grabado el título del emperador Shi Huang, con el tiempo, ¿cómo podrán saber que se refiere al emperador Shi Huang los que van heredando el trono? Entonces, no será posible seguir ensalzando los méritos y virtudes del emperador Shi Huang.

Los primeros ministros Li Si y Feng Quji y el ministro de censor imperial presentaron un memorial diciendo:
—Los subalternos arriesgan la vida para rogar grabar el texto del decreto imperial en la lápida. Así se dejará en claro.
El segundo emperador contestó: —Aprobado.
Luego se dirigió a Liaodong, dispuesto a regresar a la capital. En ese momento, el segundo emperador observando los planes de Zhao Gao, promulgó leyes y decretos. Entonces, en privado, discutió con Zhao Gao:
—No me obedecen los cortesanos, los funcionarios todavía cuentan con poder excesivo. Además, puede que los príncipes disputen conmigo el trono. ¿Qué debo hacer yo?
Zhao Gao dijo:
—Deseaba hablar sobre este tema. Sólo que no me atrevía. Los cortesanos del anterior emperador son todos nobles y famosos con prestigio por varias generaciones y han acumulado grandes méritos que se han transmitido por largo tiempo. Hoy, yo, Zhao Gao, un humilde antes, ocupo un alto puesto gracias al favor y confianza de Su Majestad y manejo los asuntos estatales. De eso no están muy contentos los cortesanos. Me obedecen en apariencia, pero no están convencidos en su fuero interno, eso sí es cierto. Ahora, usted, Su Majestad, está haciendo una gira por el país. Pienso que debe aprovechar esta oportunidad para matar a todos aquellos alcaldes y gobernadores que tienen culpa. ¿Por qué no? De este modo, en vista de la importancia, su poderío puede estremecer el país, y en vista de la actualidad, puede eliminar algunas personas con quienes Su Majestad se siente molesto. En los momentos actuales, la situación general depende no de las leyes y medidas civiles, la decide la fuerza. Su Majestad debe actuar conforme a esta táctica. No debe vacilar un ápice aunque los cortesanos no preparen complots de rebelión. Un soberano sabio puede aceptar y ensalzar a la gente heredada, respetar y considerar a aquellos antes humildes, enriquecer a los escasos en recursos, aproximar a los que estaban alejados. Entonces, serán obedientes tanto los de arriba como los de abajo y el pals, así, gozará de estabilidad.

—¡Magnífico!—elogió diciendo el emperador. Y en seguida puso mano a la obra asesinar a cortesanos y ministros, así como a los príncipes hermanos. Además, valiéndose de falsas acusaciones, detuvo a ministros, secretarios cortesanos, secretarios exteriores y otros. Nadie pudo zafarse. Los seis príncipes fueron asesinados en la región de Dudi. El príncipe Jianglü y sus dos hermanos fueron encerrados en el palacio para juicio aparte, por eso no murieron en el momento. El emperador envió mensajeros ordenando a Jianglü:
—Siendo príncipe, no actúa como subalterno aunque, de veras, lo es. Por su falta debe ser castigado con la muerte. Los funcionarios encargados de eso ya van a aplicar el juicio.
—Los ritos y ceremonias de la corte—dijo Jianglü —nunca serían contrariados por mi persona, no me atrevo a desobedecer ni actuar en contra de las instrucciones dadas. Nunca me atreví a faltar a ritos y ceremonias. Nunca he cambiado los términos al recibir una orden del soberano. ¿Por qué dicen que no parezco cortesano siéndolo? Deseo conocer el verdadero cargo antes de morir.

Este funcionario no puede intervenir y sólo debe actuar conforme al decreto imperial—dijo el mensajero.
Jianglü, mirando el Cielo, lanzó tres exclamaciones diciendo:
—¡Cielo! No he cometido ningún crimen. ¡Es esa la verdad!
Los tres hermanos se echaron a llorar a lágrima viva y, luego, sacaron la espada y se suicidaron. Desde entonces, toda la familia imperial se estremeció y asustó. Los consejos de cortesanos y ministros eran considerados calumnia contra la corte. Entonces no tuvieron más remedio que tratar al soberano con lisonjas para guardar la posición ganada. El pueblo de todo el país quedó estremecido y temeroso.
En el mes cuarto, el segundo emperador regresó a Xianyang. Dijo:
—Por estimar pequeño el palacio Xianyang, el difunto emperador hizo construir el palacio Epang. Antes de terminar la obra de los pabellones y salones, el emperador Shi Huang murió. Se suspendieron las labores, la arcilla fue llevada al mausoleo de Lishan. Terminada la tumba de Lishan, la obra del palacio Epang quedó inconclusa. Si la dejamos inconclusa, puede significar que el difunto emperador cometió fallas en su acción. Por eso, hace falta que continuemos las obras del palacio Epang. Al mismo tiempo, hay que enviar fuerzas armadas para apaciguar a los bárbaros de los cuatro rincones. Todo debe hacerse de acuerdo con los planes originales del emperador Shi Huang.

Convocó a cinco mil hombres robustos para acantonarse y guardar Xianyang, ordenó ejercitarse al tiro con arco. Estos encargados, más cantidades de perros, caballos, aves y animales consumían cada día gran cantidad de cereales. Se calculaba que los granos almacenados no eran suficientes, hizo transferencias desde las prefecturas y distritos. La orden era que los mismos encargados de transportar los cereales debían llevar encima sus propios alimentos. En Xianyang a 300 li a la redonda, la gente del pueblo no debía comer los cereales cosechados de sus propios cultivos. La aplicación de la ley fue más severa y estricta.

En el mes séptimo, Chen Sheng y otros soldados acantonados se alzaron en armas en las tierras del anterior Jing–Chu. A fin de propagar el poderío de Chu, Chen Sheng se proclamó rey de Chu, se instaló en Chen, envió generales para atacar y saquear diversos lugares. En la prefectura de Shandong, debido a las malas cosechas en años sucesivos, más la obligación ejercida por los funcionarios de Qin, los hombres se levantaron y mataron a los alcaldes de los distritos y comandantes de las fuerzas y gobernadores, haciéndose eco de Chen Sheng. Ellos proclamaron reyes ducales. Se aliaron para avanzar hacia el oeste, enarbolando la bandera de expedición contra Qin. Fueron incontables los casos semejantes. Un mensajero llegó del este e informó del asunto al segundo emperador. Este muy enojado lo encarceló. Luego llegó otro mensajero. A la pregunta del emperador, el mensajero contestó:
—No son más que bandas de asaltantes locales. Gobernadores, alcaldes y comandantes los están deteniendo y apresando. Pronto los cogerán a todos. No hay que estar intranquilo por eso.

El segundo emperador se puso muy contento. Por aquel entonces, Wu Chen se proclamó rey de Zhao, Wei Jiu se proclamó rey de Wei, Tian Dan se proclamó rey de Qi, el señor duque de Pei se sublevó en el distrito de Peixian, y Xiang Liang se alzó en armas en la prefectura de Guiji.

En invierno del segundo año, Chen Sheng envió al general Zhou Zhang y otros para marchar hacia el oeste. Llegaron hasta Xishui. Tenían varios cientos de miles de efectivos en su ejército. El emperador se asustó mucho. Discutió el asunto con ministros:
—¿Qué hacer?
Zhang Han, un oficial, dijo:
—Los bandidos ya se acercan. Son numerosos, tienen poderosas fuerzas. No nos dan tiempo para movilizar las tropas de los distritos cercanos incluso. Son numerosos los criminales y esclavos que están haciendo servicios obligatorios en Lishan. Le ruego a usted, Su Majestad, eximirles de culpa y darles armas para que vayan a combatir a los enemigos.

Entonces, el segundo emperador amnistió a todos los prisioneros del país, nombró a Zhang Han comandante. Este consiguió derrotar las tropas de Zhou Zhang, mató a Zhang Caoyang. El emperador envió, además, a Sima Xin, consejero imperial, y Dong Yi como ayudantes de Zhang Han. En Chengfu mataron a Chen Sheng; en Dingtao derrotaron a Xiang Liang; en Linji eliminaron a Wei Jiu. Algunos generales bandidos de Chu habían muerto. Zhang Han, entonces, cruzó el río para ir hacia el norte. En Julu atacó a Xie, rey de Zhao y otros.

Zhao Gao aconsejó al segundo emperador:
—El anterior emperador gobernó durante largo tiempo el país. Por eso cortesanos y funcionarios no se atrevían a actuar según su capricho, ni dar halagos por consejos. Ahora Su Majestad es joven y acaba de subir al trono. ¿Cómo puede discutir los asuntos de importancia en la corte con los ministros? Si falla, deja descubrir sus defectos ante los cortesanos, para no hablar ya de que el Hijo del Cielo se califica a sí mismo de "yo solo", y no es fácil escuchar su voz.

Entonces, a menudo, el segundo emperador se retiraba a lo profundo de los palacios para discutir de diversos asuntos con Zhao Gao. De ahí en adelante, rara vez ministros y altos funcionarios podían verse con el emperador. Aumentó el número de bandidos. No se pudo impedir su sublevación ni transfiriendo fuerzas de Guanzhong para combatirlos. Los primeros ministros de la derecha y la izquierda, Feng Quji y Li Si, y el general Feng Jie dieron estos consejos:

—Grupos de bandidos de Guandong se alzan al mismo tiempo. Nuestro gobierno Qin moviliza tropas para castigarlos, ha eliminado a muchos, sin embargo, aún quedan algunos. La causa por la cual son tantos los bandidos reside en que los servicios laborales de acantonamiento, transporte por canales y construcciones son excesivos y penosos, los gravámenes son demasiado pesados. Rogamos al emperador suspender la construcción del palacio Epang. Así el número de personas que prestan servicios laborales se podrá reducir y los que guardan la frontera podrán regresar a sus tierras.

El segundo emperador dijo:
—He oído decir a Han Feizi: "En tiempos de Yao y Shun, se usaban los palos recogidos entre las montañas como vigas, no se tallaba, se construían casas con paja, sin cortarla según una medida determinada, se usaban tazones de barro para comer, recipientes de barro para guardar agua. Pero incluso los guardapuerta no pueden ser tan sencillos. El gran Yu canalizó la puerta del Dragón, dragó gran Xia. Dejó correr el agua retenida y la condujo al mar. El, pala en mano, siempre se mojaba en el agua. Fue tan penoso el trabajo que no tenía pelos en los pies. Ni los sufrimientos de los esclavos pueden ser tan crueles y graves." Considero que quien conquiste el poder estatal, puede actuar según su antojo, hacer lo que quiera. El soberano que está arriba presta atención a dejar en claro las leyes penales. Con eso, los inferiores, la gente común, no se atreverá a actuar según su capricho. Este método es suficiente para gobernar el país. Reyes y emperadores como Xia, que siendo el Hijo del Cielo, cargaba en persona con los problemas de los pobres para apaciguar a la gente del pueblo, entonces, ¿de qué leyes se puede hablar todavía? Aunque me califico dueño de diez mil carretas, no tengo en realidad diez mil carretas. Por eso quiero construir mil carretas, instalar sirvientes para diez mil carretas a fin de que todo se conforme a mi título y prestigio. Además, el anterior emperador nació en familia de duques, se anexó tierras bajo el Cielo. El país quedó estabilizado y opuso resistencia a los bárbaros de los cuatro rincones tranquilizando la frontera, construyó palacios y pabellones para mostrar que ganaba el corazón de la gente muy profundamente. Y ustedes mismos con los que han presenciado cuán grandes fueron las hazañas del anterior emperador. Ahora, en el trono, he llevado dos años, en los cuales grupos de bandidos se alzan simultáneamente. Ustedes no tienen medio alguno para impedirlo y desean, por otra parte, que suprima yo lo decidido por el anterior emperador. Esto quiere decir que no merecen los favores recibidos del difunto emperador y, además, no me sirven con fidelidad. ¿Por qué razón han de continuar ustedes en sus cargos?

Entonces, detuvo a Quji, Li Si y Feng Jie y los puso en la cárcel, para luego enjuiciarlos. Quji y Feng Jie dijeron:
—Un general y primer ministro no pueden tolerar tal humillación.
Entonces se suicidaron.

Li Si fue encarcelado y más tarde murió descuartizado por animales.
En el año tercero, Zhang Han y otros, a la cabeza de sus tropas, bloquearon Julu. El gran general Xiang Yu de Chu, dirigiendo las tropas de Chu, acudió a reforzar Julu. En invierno, Zhao Gao fue ascendido al cargo de primer ministro. Se ocupó del caso de Li Si y terminó por asesinarlo. En el verano de ese año, Zhang Han y su gente, por sufrir derrotas sucesivas, se retiraron. El segundo emperador envió mensajeros para reprocharlo. Zhang Han, con temor en su fuero interno, hizo que el oficial Sima Xin fuera a pedir instrucciones. Pero Zhao Gao no quiso recibirlo. Temeroso por eso, Sima Xin escapó. Zhao Gao envió gente para perseguirlo, sin lograr capturarlo. Al ver a Zhang Han, Sima Xin dijo:
—Zhao Gao monopoliza todo poder en la corte. Generales, como usted, a pesar de los méritos ganados, podrán ser asesinados. Y serán también asesinados los que no tengan méritos.

Las tropas de Xiang Yu intensificaron sus ataques, capturaron a Wang Li. Entonces Zhang Han y otros, a la cabeza de sus subalternos, se rindieron ante el duque.
En el día sihai del mes octavo, Zhao Gao intentó sublevarse. Temía que los cortesanos no le obedecieran. Primero procuró, por un ardid, descubrir la actitud de los cortesanos. Llevó ante el segundo emperador un ciervo y dijo:
—Este es un caballo.
—No—dijo el emperador riéndose—. Primer ministro, se equivoca usted. ¿Cómo puede tomar un ciervo por un caballo?

Zhao Gao interrogó a los cortesanos presentes. Algunos no contestaron nada, otros dijeron que era un caballo, para congraciarse con Zhao Gao y lisonjearlo. Otros dijeron que era un ciervo. Zhao Gao anotó en secreto los nombres de aquellos que decían que era un ciervo. Luego, falsificando cargos, los castigó con severidad. De ahí en adelante, los cortesanos le temieron mucho.

Antes, Zhao Gao había dicho que los bandidos de Guandong no podrían ser numerosos, ni lograrían éxito alguno. Ahora, Xiang Yu capturó al general Wang Li de Qin y otros en las cercanías de Julu. Las tropas de Zhang Han retrocedían cada vez más y pedían refuerzos; Yan, Zhao, Qi, Chu, Han y Wei proclamaron sus reyes respectivos; los funcionarios de Qin, al este del paso Hangu, traicionaron en su mayoría y seguían a los duques. Estos, a la cabeza de sus propias tropas, marchaban hacia el oeste. El señor de Pei, dirigiendo un contingente de varias decenas de miles de efectivos, tomó Wuguan y en secreto envió gente para llamar a Zhao Gao a capitular. Este, temiendo que el emperador se enojara y esto le ocasionara la muerte, fingiéndose enfermo, no se presentó en la audiencia. El emperador soñó que un tigre blanco estaba matando a dentelladas al caballo de lá izquierda de su carroza. Molesto e intrigado, preguntó a la persona encargada de explicar los sueños. La respuesta fue:
—La divinidad del agua del río Jingshui está provocando rarezas.

Entonces el emperador se bañó y ayunó, en el palacio Wangyi, deseando rendir culto a la divinidad del río Jingshui, hizo arrojar cuatro caballos blancos al agua como sacrificio. Envió mensajeros para reprochar a Zhao Gao sobre el asunto del bandidaje. Este sintió miedo y en secreto tramó un complot con su yerno Yan Le, alcalde de Xianyang, y con su propio hermano Zhao Cheng, diciendo:
—El soberano no escucha consejos. Ahora las cosas se ponen difíciles y echa toda la culpa sobre nuestra familia. Quiero derrocar al emperador y colocar en el trono al príncipe Ying. El príncipe Ying es bondadoso, benévolo y sencillo. La gente del pueblo le obedecerá.

Entonces, haciendo del ministro interno de la corte como espía, fingiendo que gran número de bandidos acudían, ordenó a Yan Le reunir a oficiales para mandar tropas en su persecución. Temiendo que Yan Le tuviera segundas intenciones, secuestró a la madre de Yan en su propia mansión. Envió a Yan Le para que dirigiera más de mil personas hasta la puerta del palacio Wangyi, ató al guardián y dijo:
—Los bandidos ya entraron en palacio. ¿Por qué no lo impidió?
—Alrededor del palacio hay guardias por doquier y la vigilancia es estricta. ¿Qué bandido podría meterse?—contestó el portero.
Yan Le mató al portero e irrumpió en el recinto. Mientras avanzaban disparaban flechas. Algunos eunucos y cortesanos escaparon y otros opusieron resistencia pero fueron muertos todos, en total varias decenas de personas. El ministro interno de la corte y Yan Le entraron en el dormitorio del emperador y dispararon flechas a la cortina. El segundo emperador se enojó mucho y ordenó a los presentes arrestar a los traidores. Pero sus acompañantes, atemorizados, no se atrevieron a hacerlo. Un eunuco que lo acornpañaba no se separó de él. El emperador huyó a los cuartos interiores y preguntó al eunuco:
—¿Por qué no me lo advertiste antes? Para evitar semejante desgracia.
—Este humilde cortesano no se atrevió a decirle nada—repuso el eunuco—. No lo hice y por eso sigo vivo. Si lo hubiera dicho antes, usted me habría asesinado. ¡Cómo habría podido vivir hasta hoy día!
Yan Le vilipendió cara a cara al emperador:
—Usted es un tipo arrogante y extravagante, mata a la gente sin siquiera pestañear. Es un tirano. Todos bajo el Cielo lo traicionan. Piense usted mismo qué es lo que debe hacer.
—¿Podría ver al primer ministro?—preguntó el emperador.
—No.
—Entonces puedo ir a cualquier prefectura y rebajarme a rey de esa prefectura—pidió el emperador. Yan Le dijo que no podía ser.
—Entonces deseo ser marqués con diez mil familias—dijo el emperador.
Yan Le, igualmente, lo rechazó.
—Deseo hacerme un hombre común y corriente del pueblo, junto con mi esposa y mis hijos y recibir un trato semejante a cualquier príncipe—rogó el emperador.
—He recibido la orden del primer ministro—contestó Yan le de matarlo en nombre de todos bajo el Cielo. Son numerosas sus peticiones, pero no me atrevería a informar de ellas.

Ordenó a sus hombres adelantarse. El emperador no tuvo más remedio que suicidarse.

Yan Le regresó a informar de ello a Zhao Gao. Este, entonces, convocó a todos los cortesanos y príncipes y declaró ante ellos que había matado al segundo emperador. Dijo:

—Qin era originalmente un reino ducal. Sólo hasta el momento de Shi Huang, se destacó entre todos. Se calificó a M. mismo primer emperador. Ahora los descendientes de los ex seis reinos han proclamado sus propios reyes de nuevo, conquistando sus territorios originales. Qin ya tiene un territorio menor. Pese a eso, sigue con el título de emperador. Eso no funciona. Hay que restaurar la fisonomía anterior.

Por eso colocó a Ying, hijo del hermano mayor de Huhai, en el trono, como rey de Qin. Con ritos para un hombre del pueblo enterró al segundo emperador en el jardín de Yichun de Dunan. Ordenó a Ying purificarse con abluciones para recibir el sello real en el templo ancestral. Las abluciones y ayunos duraron cinco días. Ying discutió el asunto con sus dos hijos:

—El primer ministro Zhao Gao mató al segundo emperador en el palacio Wangyi. Tiene miedo a que los cortesanos lo maten, por eso ha hecho esta extravagancia de colocarme en el trono como rey, fingiendo aplicar la justicia. He oído decir que Zhao Gao ya concertó una cita con Chu para eliminar a Qin y él mismo será rey en Guanzhong. Ahora quiere que yo me purifique con abluciones para rendir homenaje al templo ancestral. Al hacerlo, su intento es matarme en el mismo templo. Ahora finjo estar indispuesto. El primer ministro, necesariamente, vendrá a verme. Entonces lo mataremos en cuanto llegue.

Zhao Gao envió a varios hombres a invitar a Ying. Como éste no llegaba, el mismo Zhao Gao en efecto se presentó y dijo:

—¿Por qué no va el soberano si se trata de asuntos de importancia estatal?
Ying hizo matar a Zhao Gao en el mismo palacio donde se purificaba con abluciones y ayunos, eliminando a sus parientes.

Ying se mantuvo en el trono real durante 46 días. El señor de Pei, general de Chu, derrotó las tropas de Qin, entró en el Wuguan, llegó a Bashang y mandó gente para exigir que Ying se rindiera. Este, con el gorro real colgante del cuello, conduciendo caballos blancos y carretas igualmente blancas, sello del Hijo del Cielo en las manos, capituló al lado del camino. Entonces, el señor de Pei entró en Xianyang. Ordenó cerrar el palacio y las oficinas gubernamentales y retiró su tropa para acantonarse en Bashang. Un mes después, las tropas de los diversos duques llegaron. Xiang Yu, jefe de los duques, mató a Ying y las familias de los príncipes del emperador de Qin. Luego llevó a cabo una masacre en la ciudad de Xianyang, arrasó palacios, hizo prisioneros a niños y mujeres, confiscó tesoros y rarezas para que los duques los repartieran por igual entre sí.

Después de eliminar la dinastía Qin, se dividió el territorio de Qin en tres porciones bajo control de los príncipes Yong Wang, Sai Wang y Di Wang, de ahí viene el término de "San Qin" (Tres Qin) para referirse al territorio de Qin. Xiang Yu se proclamó Rey Hegemónico de Chu del Oeste y él mismo tomó decisiones nombrando a duques, marqueses y reyes. La dinastía Qin, así, se extinguió. Tuvieron que pasar otros cinco años para que el país fuera unificado, esta vez bajo la dinastía Han.
El Gran Historiador comenta: Boyi, antecesor de Qin, ganó méritos cuando se establecía Shun en Yu; éste le concedió tierras y el apellido. Durante las dinastías Xia y Shang*, decayó y se dispersó. Para fines de la dinastía Zhou, el reino de Qin renació en la región fronteriza occidental. Con el duque Miao Gong, fue anexándose poco a poco a los diversos ducados y principados para terminar en la época de Ying Zheng, quien unificó el país, y se proclamó el primer emperador—Shi Huang. Shi Huang creía que sus méritos eran mayores que los de los Cinco Soberanos y su territorio era más extenso que los que tenían los Tres Reyes. Es detestable que se comparara con los Tres Reyes y los Cinco Soberanos.

Jia Yi tenía razón al decir lo siguiente:

"Después de anexarse los ducados, Qin tenía más de 30 prefecturas al este de la cordillera Taihang. Encauzó los ríos, reconstruyó embarcaderos y pasos, defendía su territorio apoyándose en las barreras naturales. Adiestraba sus tropas, se esforzaba por mantenerse alerta. Pero Chen Sheng no dirigía más que algunos centenares de guardafronteras dispersos y con un grito, alzando el brazo, no necesitó arcos y armas afiladas, sino sólo azadones, mangos de azadón y palos, no necesitó llevarse encima cereales para anexarse el interior del país. Ejerció hegemonía en todo el país. Las barreras naturales de Qin ya no defendían, ni los pasos y los puentes, sus largas lanzas y alabardas no podían servir para atacar, los arcos fuertes no podían disparar flechas. El poderoso ejército de Chu penetró profundamente en territorio de Qin, conquistó Hongmen y no encontró oposición ni reacción de los defensores. Entonces, Shandong entró en un gran caos. Los duques se levantaron unos tras otros; los líderes se proclamaron a sí mismos reyes. Qin envió al general Zhang Han para dirigir las tropas en expedición contra el este. Pero éste, apoyándose en su fuerza armada, amenazó desde fuera a la corte pretendiendo atentar contra su propio soberano. De ahí se descubre hasta qué punto eran infieles los generales y cortesanos de Qin. Ying heredó el trono y continuó sin reaccionar. Si hubiera tenido la capacidad de un soberano común y corriente, le habría bastado la ayuda de cortesanos de algún talento para conservar íntegro el territorio de Qin, pese al caos en Shandong, y no se habrían suspendido los sacrificios en los templos ancestrales.

El territorio de Qin estaba rodeado por montañas y ríos. Era un reino con barreras naturales por los cuatro costados. Desde la época del duque Miao Gong tuvo más de veinte soberanos. La mayoría de ellos fueron cabezas de los duques. ¿Acaso todos ellos fueron talentosos y hábiles? No. Ayudó mucho su situación geográfica. Por otra parte, hubo una alianza bajo el Cielo para atacar en conjunto a Qin. Por aquel entonces, se reunieron numerosos talentos, los buenos generales dirigían sus fuerzas, los estrategas se comunicaban sus planes. Pero encontraron dificultades por la situación geográfica peligrosa y no podían avanzar. Entonces, Qin atrajo a los duques para que penetraran en sus tierras y trataran de abrir las barreras. El poderoso ejército de los seis reinos, de un millón de efectivos, escapó derrotado hacia el norte. La alianza se desintegró. ¿Insuficiencia de fuerza e inteligencia? No. Se debió a la dificil geografía. El reino de Qin con su pequeño territorio se anexó las ciudades grandes. Sus tropas defendían las fortificaciones peligrosas y levantaban fortines altos. No combatían, cerraban las puertas de las barreras, se apoyaban en puntos peligrosos, empuñaban las armas. Les bastaba defender. Los duques nacieron de gente común y por intereses comunes se aliaron, no era que tuvieran la virtud de los reyes. Sus contactos no eran sinceros. Sus subalternos no les obedecían. Proclamaban su deseo de arruinar a Qin, en realidad procuraban sus propios beneficios personales. Al ver que Qin tenía tan firme defensa y era dificil de conquistar, retiraron sus tropas para defender sus propios territorios, dejando posibilidad de descanso al pueblo para recobrarse, en espera de que el reino de Qin se debilitara. Cuando les llegaba el momento de recoger y combatir al débil, ayudar a los fatigados. Tenían condición de emitir órdenes a soberanos de reinos grandes. Así ya podían actuar a su antojo, como pensaban. Ellos, tan estimados como reyes, Hijos del Cielo, contaban con las riquezas bajo el Cielo. Pero como fin eran arrestados. ¡Eso se debe a que no habían actuado de manera correcta para salvarse de la derrota y ruina!

Shi Huang se vanaglorió. No investigó las causas de la ruina de los seis reinos. Heredó las fallas sin corregirlas. El segundo emperador actuó de la misma manera, su barbarie y crueldad produjeron mayor tragedia y desgracia. Ying, por su lado, tenía poca fuerza y no confiaba en nadie. Cuando se encontraba en peligro, no había ayuda para él. Estos tres soberanos vivieron perturbados y no tomaron conciencia de las cosas ni en el momento de la muerte. ¿No es razonable acaso su propia muerte y la ruina real? No es que faltaran personas con pensamiento profundo y conocedoras de la situación, pero no hacían lo posible por aconsejar al soberano para que corrigiera sus fallas. Porque existían excesivos tabúes en la tradición del reino de Qin. Antes de terminar de dar consejos sinceros, la persona que los hacía ya había sido asesinada. Por lo tanto, los de abajo debían escuchar con oídos atentos, ponerse de pie firmemente, cerrar la boca y no hablar. Yendo los tres soberanos contra la vía real, los cortesanos fidedignos no osaban ofrecer sus consejos, los hombres de inteligencia no se atrevían a presentar sus planes. El país vivía en caos, pero el emperador no lo sabía aún. ¡Qué triste todo esto! Los soberanos de los tiempos antiguos sabían que la obscuridad y la incomunicación podían perjudicar la base del Estado, por lo tanto habían nombrado ministros y funcionarios para definir el sistema legal, establecer leyes penales, y la situación era de paz bajo el Cielo. En los momentos de poderío estatal, evitaron la tiranía y la masacre y no necesitaron realizar expediciones punitivas contra quienes osaran causar problemas. Así las cosas, se podía someter a todos bajo el Cielo y, aunque el reino fuera débil, los caudillos de los ducados respetaban al rey y, en nombre del soberano, realizaban expediciones y duques y marqueses obedecían, sin excepción alguna. Aunque débil, se podía guardar la paz del país y no se perdía tierra anexa. El reino podía así subsistir. Qin no concedía feudos a los hijos y cortesanos meritorios. Por eso, en sus momentos de prosperidad y poderío, aplicaba leyes exigentes, y las leyes penales eran rígidas. Había un estímulo general bajo el Cielo. Cuando le tocó la debilidad, los hombres del. pueblo sentían odio y enojo. Dentro del país se levantaron en masa en su contra. Durante la dinastía Zhou, era el sistema ducal bueno, lo cual estaba conforme a la vía real. Su dominio se transmitió por más de mil años sin romperse la tradición.

Qin; en cambio, trastocó el principio y el fin. No podía durar de ninguna manera su dominación. Se ve así que la tranquilidad y el caos distan mucho el uno del otro. Tiene razón el dicho: `Recordar errores pasados puede servir de maestro en la práctica posterior'. Por eso los soberanos virtuosos, al tratar los asuntos estatales, toman en cuenta los aciertos y las fallas de los tiempos remotos e investigan cómo actuar en el presente, consultan opiniones, estudian los motivos de la prosperidad y la ruina, reflexionan si es conveniente ejercer autoridad y poder, dejan en claro qué es lo que se debe premiar y qué castigar. Sus cambios y reformas son convenientes para el tiempo. Por eso, la estabilidad estatal dura mucho tiempo.

El duque Xiao Gong de Qin guardaba Dongxiao y Xixiao, así como el paso Hangu, que son firmes. Contaba con tierras de Yongzhou. El soberano y sus funcionarios defendían esos lugares mientras miraban de reojo a la familia real de la dinastía Zhou. El duque Xiao Gong de Qin ambicionaba conquistar el país y los cuatro mares, anexándose las tierras remotas. En ese entonces, Shang Yang (el señor de Shang) lo ayudaba; en lo interno se establecían medidas según ley, dedicándose por entero a la agricultura, al cultivo de la morera, labranza de tierra y trabajo textil; se perfeccionaron la defensa y ataque; en lo externo procuraba alianzas, estimulando las contiendas de los señores feudales entre sí. Así el reino de Qin, sin esfuerzo alguno, logró una gran extensión de tierras de Xihe.

Tras la muerte de Xiao Gong, los reyes Hui Wang y Wu Wang continuaron la empresa de los ancestros, y según los planes dejados por los antepasados, se anexó Hanzhong por el sur, atacó Bashu por el oeste, tomó tierras fértiles del este y se apoderó de prefecturas importantes. Los señores feudales tenían mucho miedo. Se reunieron para jurar una alianza planeando debilitar el poderío de Qin. No escatimaron objetos preciosos y tierras fértiles para contratar a personalidades de talento y sabiduría bajo el Cielo. Reunieron sus fuerzas armadas, juraron pactos de alianza formando un cuerpo sólido. Por ese entonces, en el reino de Qi había el señor de Mengchang; en el reino de Zhao, el señor de Pingyuan; en el reino de Chu, el señor de Chunshen; en el reino de Wei, el señor de Xinling. Estos cuatro hombres eran todos bondadosos, inteligentes, fieles y sinceros, amaban a los demás con generosidad y los protegían. Respetaban a los sabios y trataban con cortesía a los hombres valientes. Concertaron un pacto para aliarse en oposición a Qin, una estrategia de alianza. Reunieron soldados de Han, Wei, Yan, Chu, Qi, Zhao, Song, Wei, y Zhongshan. Entre los consejeros de los seis reinos figuraban Ning Yue, Xu Shang, Su Qin, Du He y su grupo para planear estrategias y tácticas; Qi Ming, Zhou Sui, Chen Zhen, Zhao Hua, Lou Huan, Di Jing, Su Li, Yue Yi y otros que les comunicaban sus opiniones; Wu Qi, Sun Bin, Dai Tuo, Ni Liang, Wang Liao, Tian Ji, Lian Po, Zhao She y otros dirigían tropas de combate. A veces, tenían tierras diez veces mayores que la de Qin, y movilizaba millón de hombres para atacar los pasos del reino de Qin. Los hombres de Qin, por su parte, abrían las puertas de los pasos para atraer al enemigo. Los ejércitos de los nueve reinos vacilaron y se dispersaron sin atreverse a avanzar. El reino de Qin, por su lado, no gastó ni un arco ni una flecha y los duques ya se habían rendido. Las tropas se dividieron, los pactos se anularon. Disputaron por conceder tierras para ofrecer a Qin. Así Qin tuvo fuerza de más para controlar los reinos ducales, perseguir a los fugitivos derrotados. Eliminó un millón de enemigos. La sangre derramada se convirtió en ríos sobre los que flotaban remos y escudos. Aprovechando las victorias, controló el país y ocupó las montañas y los ríos. Los reinos poderosos pidieron ser subalternos y los débiles se presentaron en la corte para hacerle ofrendas. Esto duró hasta los reyes Xiao Wen y Zhuang Xiang, que por poco tiempo estuvieron en el trono mientras Qin gozaba de paz.

En su época de Ying Zheng, nuevo rey de Qin, continuó desplegando el poderío y autoridad de los reyes de las seis generaciones antecedentes. Agitando el látigo, conquistó el país, eliminó a las dos dinastías Zhou y arruinó a los reinos ducales. Subió al trono del Hijo del Cielo y puso bajo su control todas las regiones del país. Con eso su autoridad se extendió por doquier y estremeció los cuatro mares. Hacia el sur conquistó las tierras de Baiyue, estableció las prefecturas de Guilin y Xiangjun. El soberano de Baiyue con la cabeza inclinada, atándose a sí mismo por el cuello entregó su vida al azar de los funcionarios de Qin, sin oponer ninguna resistencia. Envió a Meng Tian al Norte para construir la Gran Muralla, guardar la frontera y obligó a los hunos a retroceder por más de setecientos li. Los bárbaros no osaron pastorear caballos y toros, los soldados bárbaros no se atrevieron a tirar el arco para fines de venganza. Entonces Qin Shi Huang descartó la gran vía de los reyes antecedentes, quemó los clásicos de las cien escuelas del pensamiento y abusó de la gente del pueblo. Destruyó ciudadelas, masacró a héroes, confiscó las armas bajo el Cielo, las juntó en la capital Xianyang, las fundió y convirtió en campanas y doce figuras humanas. Con eso intentaba debilitar la resistencia del pueblo. Luego pisó Huashan, construyó ciudadela encima, apoyándose en el río Huanghe, construyó embarcaderos a su orilla, levantó muros altísimos, miraba barrancos insondables, considerándolos inexpugnables. Envió generales selectos y fuertes tiradores para defender las barreras. Confiaba en los cortesanos, adiestraba tropas, exhibía armamentos excelentes. ¿Para qué todo eso? Ya que había llegado la paz, Shi Huang creía que la solidez de Guanzhong era como murallas de metal de mil li de longitud; los hijos y nietos de generación en generación serían emperadores como él y la empresa de diez mil generaciones ya era un hecho.

Después de la muerte de Qin Shi Huang, su autoridad todavía estremecía a los bárbaros foráneos. Chen Sheng no era más que un hombre de familia pobre, un plebeyo y esclavo, un vagabundo. Su capacidad no pasaba de ser mediocre. No contaba con la inteligencia y sabiduría de Zhongni' y Mo Di, ni la riqueza del señor Zhu de Tao y Yi Dun. Era uno entre numerosos peones de las filas armadas que se destacó entre los jefes. Dirigiendo a los fatigados soldados, en total varios centenares, volvió para atacar a Qin. Sus hombres cortaron palos para valerse de ellos como armas, alzaron troncos de bambú como banderas. Los que hicieron eco fueron como nubes que se arremolinaron en el país, todos con sus propios alimentos, para seguirle, como si fueran sombras del cuerpo. Aparecieron simultáneamente héroes de Shandong. Así lograron arruinar a Qin.

No es que en esos tiempos el territorio jurisdiccional de Qin fuera pequeño ni débil su poderío. Las tierras de Yongzhou, Dongxiao y Xixiao y el paso Hangu seguían tan sólidos como antes. La posición de Chen Sheng no alcanzaba a la de los soberanos de Qi, Chu, Yan, Zhao, Han, Wei, Song, Wei y Zhongshan; las lanzas hechas con palos de espina, los azadones y sus mangos eran tan afilados como lanzas, alabardas y ganchos de metal, sus soldados no superaban en nada a las poderosas tropas de los nueve reinos. Los proyectos y consideraciones de largo alcance y las tácticas militares y empleo de fuerzas no se comparaban a los ofrecidos por los consejeros de los seis reinos anteriores. No obstante, éxitos y pérdidas eran totalmente distintos para ambas partes. Si comparamos los puntos fuertes y débiles de Chen Sheng y de los duques de Shandong, fuerza y poderío, no se podrian colocar ambas partes en un lugar igual. Y Qin, siendo originalmente un reino diminuto y una fuerza ducal de mil carretas de guerra, pudo convocar a los duques de las ocho regiones para que se alinearan contra la corte Qin como subalternos durante más de cien años. Luego todo el país fue'su territorio, Dongxiao y Xixiao y Hangu sirvieron de palacios. Pero, por la rebelión de un hombre común y corriente que se alzó en armas, los siete templos se arruinaron y el soberano falleció en manos ajenas, convirtiéndose en objeto de burla para todos bajo el Cielo. ¿Por qué eso? Realmente se debió a que no practicaba la benevolencia y la rectitud, además, a que eran distintas las condiciones de ataque y defensa.

Qin se anexó todo el país, incluidos los ducados. Se proclamó emperador, cara al sur. Cultivaba la moral entre el pueblo de todo el país. Los hombres de todo el territorio se orientaron hacia Qin. ¿A qué se debió todo esto? A que el país no había visto a emperador y rey durante mucho tiempo, desde la remota antigüedad. La corte de la dinastía Zhou se debilitó, los cinco reyes hegemónicos habían muerto. Las órdenes del Hijo del Cielo no se podían transmitir. Por eso, los duques, apoyándose en sus fuerzas armadas, se dedicaron a guerras y expediciones. Los reinos poderosos invadían a los débiles. Los de mayor población tiranizaban a los poco poblados. No cesaban las guerras. La gente del pueblo se sentía fatigada y pobre. Qin se proclamaba emperador, cara al sur, y tuvo bajo su control todo el país. El pueblo deseaba, con un Hijo del Cielo arriba, gozar de vida, paz y tranquilidad. Por eso no había quien no respetara al soberano, con modestia. En esos tiempos, lo más importante era conservar la autoridad divina y sentar base para la empresa. La seguridad o el peligro de ruina se deciden aquí y no más.
El rey de Qin, con su vil codicia, se contentaba con su insignificante inteligencia, no confiaba en funcionarios valiosos, no se aproximaba a los plebeyos, olvidaba los ejemplos de los reyes ancestrales, reforzaba su autoridad personal, prohibía la circulación de documentos y libros, aplicaba leyes penales crueles. Al tratar un asunto, utilizaba primero la brutalidad y la violencia, abandonando la benevolencia y la justicia. La base de su dominación del país fue la crueldad y la tiranía. Hay que saber que era necesario usar la fuerza armada en las anexiones de otros reinos, pero tranquilizar al pueblo requería más cambiar el modo de actuar. Esto quiere decir lo diferentes que son los métodos para conquistar el poder y guardarlo. La dinastía Qin, superada ya la época en que los señores feudales disputaban por sus triunfos personales, entraba en el período de unificación general. Sin embargo, las vías por las cuales se ejercía la dominación no cambiaron; las órdenes gubernamentales eran las mismas. Los medios utilizados para conquistar el poder y defenderlo no eran en nada distintos. La corte Qin, además, no concedía feudos a los hijos ni a los funcionarios meritorios. El, solo, gobernaba al extenso país. Por todo eso, era de esperar su ruina. Si el rey de Qin hubiera meditado 'sobre el ejemplo en los tiempos prehistóricos, así como en tiempos de las dinastías Yin (Shang) y Zhou para decidir la orientación de su gobierno, aunque aparecieran soberanos lujuriosos, extravagantes y tiránicos, no se habría arruinado. Por eso, los tres soberanos ganaron el poder estatal, y las órdenes sobre los títulos se mostraron perfectas, lo que era evidente y las hazañas permanecieron durante largo tiempo inextinguidas.

Cuando el segundo emperador al trono, bajo el Cielo no había quien no alargara el cuello para ver qué decretos políticos daba el nuevo emperador. Hay que saber que para un hombre que sufre de frío le basta tener un buen abrigo para que se sienta feliz; para un hombre que padece hambre, basta tener sobras de arroz para que pueda sentir dulzura. Los sufrimientos y preocupaciones de la gente del pueblo bajo el Cielo, en sí, son fundamentales para los emperadores nuevos, en la mejor forma. Pues fácilmente el pueblo sufriente considera gran benevolencia y virtud los pequeños favores otorgados. En aquel entonces, si el segundo emperador hubiera contado con la virtud de un soberano común y corriente, nombrara a hombres sabios y fieles, el soberano y los cortesanos tuvieran el mismo pensamiento, pensaran en conjunto por la gente del pueblo, no esperaran el término de tres años de luto por la desaparición del emperador Shi Huang para corregir sus fallas, repartir tierras entre el pueblo, conceder propiedades a descendientes de los funcionarios meritorios para establecer por ellos el reino y puesto de soberano, dominar el país con ritos y justicia, liberar a los presos de las cárceles, suprimir matanzas y castigos crueles, anular las acusaciones de corrupción e infamia para que los castigados pudieran regresar a sus tierras, abrir los depósitos, distribuir el dinero y los bienes para socorrer a los necesitados y ayudarlos a salvarse de las dificultades y urgencias, reducir el castigo penal ,ofreciendo la oportunidad de rehabilitarse, cambiar comportamientos perjudiciales, cultivar la moral, mantenerse limpio y tener amor propio; así se podrían satisfacer los deseos del pueblo de todo el país, gobernar con autoridad y benevolencia, y la gente del pueblo sentiría afecto y con gusto se sometería. Dentro de los cuatro mares, todos se sienten alegres y satisfechos con este estado de cosas, temerosos de cualquier cambio. En este caso, aunque hubiera algunos hombres obstinados, no se encontraría razón para traicionar al soberano. Entonces, aquellos cortesanos con intenciones de traición no encontrarían forma de ocultar sus complots y se podría aniquilar la barbarie, el caos, la infamia y traición. El segundo emperador no obró así. Se. mostró más tiránico, perjudicaba más a la gente de su estirpe y al pueblo, reanudó la construcción del palacio Epang, incrementó penas y castigos, multiplicó matanzas, aplicó castigos mas severos, no distinguía entre culpas y méritos, no había límite en el cobro de impuestos, servicios y tributos. Los accidentes ni los podían contar los funcionarios. La gente común sufría mucho y el soberano, por su parte, no mostraba piedad alguna. Así pues, se levantaron en grupos y en masa traidores y sus cómplices, protegiéndose unos a otros. Incontables fueron los culpados, eran tantos los criminales que iban a ser ajusticiados con la muerte que bloqueaban el camino. El sufrimiento del pueblo era extremo. Desde los príncipes hasta la gente común y corriente del pueblo, todos y cada uno se sentían en peligro, sufrían en carne propia el estado de pobreza, vivían en la inseguridad y el abandono. Por eso dudaban de todo y de todos. Chen Sheng no necesariamente tuvo sabiduría y talento del rey Wu Wang y soberano Tang de Shang, no necesariamente debía contar con el noble puesto de los duques; se levantó con coraje en Daze, agitando la mano, y todo el pueblo bajo el Cielo se rebeló con 61. Eso se debía a que las masas populares de Qin se sentían intranquilas e inseguras. Puesto que los soberanos antecesores preveían los cambios de comienzo y fm, sabían augurio preliminar, se esforzaron porque ellos pudieran sentir tranquilidad. Así, el país contaría con el pueblo pese a la existencia de algunos pocos elementos traidores. Nadie apoyaría a los traidores, se incorporaría a sus filas o los ayudaría. Por eso afirmamos que sólo la gente del pueblo que se siente segura puede practicar junto con su soberano la benevolencia y la justicia. Las masas que viven intranquilas e inseguras fácilmente cometen fechorías. Esto es lógico. El noble soberano, Hijo del Cielo, que cuenta con la riqueza y bienes del país, pero no pudo evitar el asesinato, éste es un testimonio de la inversión de la justicia. Aquí está la falla del segundo emperador de Qin.

El duque Xiang Gong de Qin heredó el trono y estuvo en él durante 12 años. Comenzó la construcción, en el oeste, de los templos de los Cinco Soberanos para ofrecer sacrificios al Cielo y a la Tierra. Después de muerto, fue enterrado en la frontera occidental. Xiang Gong tuvo su hijo Wen Gong, quien heredó el trono y moró en el palacio de la frontera occidental durante 50 años y después de muerto también fue enterrado en el oeste; Jing Gong fue hijo de Wen Gong, pero antes de subir al trono murió. Xian Gong fue hijo de Jing Gong y heredó de Wen Gong el trono y estuvo durante 12 años en el trono. Vivió en el poblado de Xin, después de muerto fue enterrado en el distrito de Yaxian. Tuvo tres hijos: Wu Gong, De Gong y Chu Zi; éste último tomó ducado y permaneció en el trono durante seis años, en Xiling. Un caudillo llamado Fu Ji y otros dos, Wei Lei y Shen Fu, dirigiendo un grupo de bandidos lo mataron y lo enterraron en Yaxian. Wu Gong heredó el trono y estuvo durante 20 años en él, vivió en el palacio Feng de Pingyang. Después de muerto fue sepultado al sureste de Xuanyangju; el caudillo Fu Ji y sus dos cómplices fueron condenados a muerte. De Gong continuó en el trono durante dos años. Vivió en el palacio Dazheng de Yong. Tuvo a Xuan Gong, Cheng Gong y Miao Gong. Después de fallecido, fue enterrado en Yang. Por primera vez se definió como primer período de estío que va entre el solsticio de verano y el tercer día geng. Se sacrificaban perros en los cuatro portones de la ciudad para rendir homenaje y eliminar el veneno del calor. Después de De Gong, Xuan Gong continuó en el trono y estuvo en él durante 12 años y vivió en Yang. Fue enterrado en Yang. Se anotó por primera vez el mes repetido. Luego Cheng Gong permaneció durante cuatro años como duque en el palacio Yongdi y luego de morir fue enterrado en Yang también. Por aquel entonces el reino de Qi realizó una expedición hacia el norte contra los reinos de Shanrong y Guzhu. Luego Miao Gong estuvo durante 39 años en el trono, recibió del Hijo del Cielo de la dinastía Zhou el título de barón y luego de fallecido fue enterrado en Yong. Miao Gong preguntaba a los porteros sobre conocimientos culturales. Tuvo el hijo Kang Gong. Luego de Miao Gong, Kang Gong estuvo en el trono durante 12 años, moró en Gaoqin de Yong y fue enterrado en Xunshe. Kang Gong tuvo a Gong Gong, quien estuvo durante cinco años en el trono, continuó viviendo en Gaoqin de Yong y después de muerto fue enterrado al sur de Kang Gong. Tuvo a Huan Gong quien estuvo durante 27 años en el trono, vivió en Taiqin de Yong, luego de fallecido fue sepultado en el norte de Yiliqiu. Tuvo a Jing Gong, quien estuvo durante 40 años en el trono, vivió en Gaoqin de Yong y enterrado en el sur de Qiuli. Tuvo a Bi Gong. Este estuvo durante 36 años, fue enterrado en el norte de Cheli. Tuvo a Yi Gong. Antes de tomar ducado Yi Gong murió y fue colocado en Zuogong. Su hijo fue Hui Gong. Este heredó el trono en el que estuvo durante 10 años y fue enterrado en Cheli. Cheli se encontraba entre las tumbas de Kang Gong y Jing Gong. Hui Gong tuvo a su hijo Dao Gong quien estuvo durante quince años en el trono y fue enterrado en Chengyong, oeste de Jing Gong. Su hijo fue Ligong Gong, quien estuvo en el puesto durante 34 años y fue enterrado en Renli. Tuvo a Zao Gong y Huai Gong. En el año décimo de Ligong Gong apareció el Corneta. Luego Zao Gong estuvo en el puesto durante 14 años, vivió en Shouqin y luego de su muerte fue enterrado al sur de Dao Gong. En el año primero de Zhao Gong apareció el Cometa. Murió Zao Gong. Huai Gong regresó del reino de Jin para tomar el puesto y estuvo durante cuatro años en 61, fue enterrado en Yueyu. Su hijo fue Zhao Zi. Huai Gong se suicidó debido a la sublevación y ataque de los cortesanos. Luego Ling Gong heredó el puesto, era hijo de Zhao Zi y vivió en Jingyang y fue duque durante diez años. Fue enterrado al oeste de Dao Gong. Su hijo fue Jian Gong. Este regresó del reino de Jin para tomar el puesto y en 61 permaneció durante 15 años y fue enterrado al oeste de Jing Gong. Su hijo fue Hui Gong. En el año séptimo de Jian Gong, por vez primera se permitió a la gente común del pueblo llevar encima espada y cuchillo. Hui Gong heredó el ducado y permaneció durante 13 años en el puesto y fue enterrado en Lingyu. Chu Gong fue su hijo y estuvo en el puesto durante dos años, se suicidó y fue enterrado en Yong. Luego, Xian Gong estuvo durante 23 años y fue enterrado en Xiaoyu. Su hijo fue Xiao Gong. Este permaneció en el puesto durante 24 años y fue enterrado en Diyu. Hui Wen fue su hijo. En el año decimotercero de Xiao Gong comenzó la construcción de la capital Xianyang. Luego, el rey Hui Wen estuvo en el trono durante 27 años y fue enterrado en Gongling. Su hijo fue el rey Dao Wu quien estuvo durante cuatro años y fue enterrado en Yongling. Luego el rey Zhao Xiang estuvo en el trono durante 56 años, fue enterrado en Chaiyang. Su hijo fue el rey Xiao Wen quien estuvo sólo un año en el trono y fue enterrado en Shouling. Tuvo su hijo el rey Zhuang Xiang, quien estuvo en el trono durante tres años, fue enterrado también en Chaiyang. Su hijo fue el posterior emperador Shi Huang. Por entonces Lü Buwei era primer ministro. En el séptimo año de Xian Gong empezó a instalarse mercado para que el pueblo hiciera negocios. En el año décimo comenzó el sistema de registro demográfico. Cada cinco familias formaban un grupo. En el año decimosexto de Xiao Gong florecieron los árboles melocotonales y ciruelos en el invierno. El rey Hui Wen tomó posesión cuando tenía 19 años, en el año segundo comenzó a acuñar monedas. Un bebé sabía abrir la boca y hablar al nacer y lo que dijo fue: `El reino de Qin gobernará el país'. El rey Dao Wu también tomó el puesto a los 19 años de edad, al año siguiente el agua del río Weishui se tornó roja durante tres días sucesivos. El rey Zhao Xiang también tomó el puesto a los 19 años de edad y al año siguiente parcelaba las tierras mediante diques. El rey Xiao Wen tomó el puesto tan tarde a los 53 años de edad. El rey Zhuang Xiang, a los 32 años y al año siguiente tomó tierras de la región de Taiyuan. El primer año llevó a cabo una amnistía general, ensalzó a los funcionarios meritorios de los reyes anteriores, difundió ampliamente la benevolencia, la virtud y la caridad, sentía mucho cariño para con los de su estirpe, dispensó favores al pueblo. En ese entonces la dinastía Zhou del Este y los reinos ducales se aliaron para atacar al reino de Qin. Qin envió al primer ministro Lü Buwei, para realizar la expedición punitiva. Ocupó las tierras de la corte Zhou. Pero no suprimió los sacrificios de la corte de Zhou, concedió al Hijo del Cielo de Zhou las tierras de Yangren para que continuara allí las ofrendas y homenajes de Zhou. Shi Huang reinó durante 37 años y fue enterrado en Lishan. Su hijo fue Huhai, el segundo emperador. Shi Huang tomó posesión cuando tenía 13 años. Huhai estuvo durante tres años en el trono y fue enterrado en Yichun. Zhao Gao fue su primer ministro, y recibió el título de marqués de Wu'an.

Huhai tomó posesión a los 12 años. Desde Xiang Gong hasta el segundo emperador, transcurrieron 610 años. (El texto siguiente es de Ban Gu, funcionario de la dinastía Han.)

La dinastía Zhou ha pasado. Aunque Han representa la moral del Fuego, nace de la moral de Madera de la dinastía Zhou. Pero, siendo como benévolos y favorecidos, la madre no se hace soberana en sustitución a su hijo. Por eso Qin, exactamente, llenó este vacío, realmente no tenía nada que ver con la tradición ortodoxa de reyes y emperadores. Shi Huang fue tiránico y cruel, pero fue capaz de anexarse todo el país, subió al trono cuando tuvo sólo trece años. Dio rienda suelta a sus deseos y actuó a su antojo, pero fue capaz de alimentar a todos los hombres de su estirpe. Durante sus 37 años en el poder, su ejército fue por doquier realizando expediciones y ataques, definió leyes, códigos y decretos para servir de ejemplo a los soberanos posteriores. Esto tal vez' se debió al poder de los reyes sagrados e inspiración de las divinidades del río. Se apoyó en el coraje de las estrellas de Lobo y Zorro y pisó la autoridad y frenesí de las estrellas Expedición, esto le ayudó a eliminar a los señores feudales bajo el Cielo y terminó por unificar el país entero. Se proclamó Shi Huang, primer emperador. Después de morir Shi Huang, Huhai fue estúpido en extremo. El mausoleo de Lishan no se había terminado y ordenó continuar las obras del palacio Epang que, según decía, era concluir el plan dejado por Shi Huang. Decía, además, que quien tuviera el poder del país en sus manos podía actuar totalmente según su propia voluntad. Los cortesanos que se atrevieron a impedirlo eran considerados enemigos del emperador anterior. Con cargos semejantes, asesinó a Li Si y a Feng Quji. Nombró especialmente a Zhao Gao. Las palabras de este emperador fueron terribles, como si una persona con cabeza humana gritara como bestia. Si no se hubiera valido de la autoridad del emperador, no habría tenido medios para ser tan cruel y tiránico. Si no hubiera acumulado tanta barbarie, no habría arruinado al país y a sí mismo. Terminó por no poder conservar el puesto de soberano. La crueldad aceleró su ruina y muerte. Aunque la topografía hubiera guardado el reino intacto, éste no habría permanecido durante largo tiempo. Ying heredó el trono, se puso la corona imperial de jade, banda lujosa de seda en el cuerpo, viajaba en carreta con dosel amarillo. Una comitiva le acompañaba para rendir homenaje a los templos de los ancestros. Si una persona insignificante sube a un puesto que no corresponde a su condición, inevitablemente tambalea y pierde la serenidad. Ying, en cambio, podía planear profundamente. Entre el padre y los dos hijos planearon matar al traidor cortesano Zhao Gao, en nombre del difunto emperador. Después de muerto Zhao Gao, no imaginaron los sucesos siguientes.

Antes de consolar totalmente a los parientes y familiares, antes de dejar que el alimento cayera en el estómago, antes de llevar el vino a la boca, el poderoso ejército de Chu llegó y conquistó Guan zhong, el futuro emperador de la gran dinastía Han llegó a Bashang. No tuvo más remedio que conducir una carreta de luto, atarse a sí mismo por el cuello, tener entre ambas manos el sello del Hijo del Cielo para rendirse ante el emperador Gao Zu de Han, como en otro tiempo Zheng Bo tenía en la mano izquierda banderines de paja y machete en la derecha, dejando descubierto el pecho, fue a dar la bienvenida al rey Zhuang Wang de Chu y Zhuang Wang retrocedió siete li. La ruina de Qin es como el agua que se desborda del lecho de un río: imposible de detener. O como pescado podrido, imposible de conservar. Jia Yi y Sima Qian dijeron:

Si en su época, Ying hubiera contado con la capacidad de un soberano corriente y recibido ayuda de los cortesanos mediocres, pese al caos en Shandong, el territorio de Qin habría podido conservarse y los sacrificios en los templos ancestrales no se habrían suspendido.

En realidad, la decadencia de Qin se acumuló de generación en generación, fue una desintegración incontrolable. Aun cuando hubiese dispuesto del gran talento del duque Zhou Gong no habría podido aplicar las estrategias apropiadas. Pero allí reprochan a Ying que acababa de tomar posesión hacía pocos días. Ese fue un craso error. Los mundanos dicen que Qin Shi Huang fue el primero en acumular crímenes y Huhai los llevó hasta el extremo. Esta afirmación es bastante justa. Jie Yi y Sima Qian difamaron a Ying diciendo:

El territorio de Qin habría podido conservarse, pero Ying capituló ante el enemigo y lo perdió.

¡Estas son palabras de personas que no conocen la situación. El reino de Qi hubiera arruinado al reino de Ji. Jiji quiso ofrecer Liyi a Qi como dependencia para poder conservar el estado legado por los antepasados. Anales de Primavera y Otoño lo elogia pero sin mencionar el nombre, y esa debía ser la razón, tal vez. Leyendo los Registros históricos hasta el capítulo "Registros propios de Qin Shi Huang" sobre el castigo de Zhao Gao, descuartizado por carretas de tracción animal, decretado por Ying, no pude evitar alabanzas a Ying por su decisión rotunda y me entristeció su estado anímico. Se puede decir que Ying vengó la muerte del soberano anterior, su tío. Fue un personaje perfecto ante la vida y la muerte.

 

 


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