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El Viento del Soberano

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El viento del Soberano y el de la gente pobre

Estaba un día el emperador en su sala, con algunas chicas del harén, bebiendo y escuchando música y su espíritu se sintió tan elevado que exclamó con un suspiro: "¡Ah, esta brisa!, ¡cuán magnánima es la tierra, que nos cobija a todos, esta brisa que nos trae consuelo a todos, sin importar el rango, ni el poder…!"

Uno de sus allegados, no pudo contenerse y, con el debido respeto, contestó a su majestad el emperador:

-No son el mismo
el viento del Soberano y el de la gente pobre,
para uno es una brisa que refresca,
corre entre flores y ramas de pino y
con sus suave aroma
cruza el salón de jade
y llega a la Sala Majestuosa,
disipa la borrachera
aguza ojos y oídos,
relaja el cuerpo y trae bienestar
y por eso es llamado el viento de Su Excelencia.
El otro
va silbando
por corredores y callejones hediondos
levanta polvo, golpea puertas
y hiela la espalda,
tartamudea y grita
no sabiendo si está muerto o vivo...
y por eso es el viento de los pobres.

 

 


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