El Regreso - Poema con introducción |
我的家境贫困,耕种田地不能维持自己的生活。家中孩子很多,米缸里经常没有存粮,找不到维持生计的办法。亲戚朋友多劝我出去做个小官,自己心里也产生了这种念头,但苦于没有门路。刚巧碰上有出使到外地去的事情,各地州郡长官都以爱惜人才为美德,叔父因为看到我贫苦就加以推荐,于是被任命为小城的官吏。这时战乱没有平息,心里害怕远地的差使。彭泽县离开家乡只有一百里路程,公田收获的粮食足够酿酒之用,因此就要了下来。 但过了没几天,思念田园,归乡的念头就产生了。为什么呢?因为我的本性坦率自然,不会勉强做作;饥冻虽是急迫之事,但违背自己本心就会使人感到十分痛苦。 虽然自己曾经做过官,但都是为生活所驱使;于是感到烦恼,激动不已,有愧于平生的志愿。但还是想等到秋收以后,就收拾行装连夜离去。不久,嫁给程家的妹妹在武昌去世,要急着前去奔丧,就自己弃官离职了。从秋八月到冬季,做了八十多天的官。就针对这件事情来抒发自己心里的情意,给这篇文章命名为《归去来 兮》。时在乙巳年十一月。
归去来兮!
田园将芜胡不归?
既自以心为形役,
奚惆怅而独悲?
悟已往之不谏,
知来者之可追;
实迷途其未远,
觉今是而昨非。
舟摇摇以轻殇,
风飘飘而吹衣。
问征夫以前路,
恨晨光之熹微。
乃瞻衡宇,
栽欣载奔。
童仆欢迎,
稚子候门。
三径就荒,
松菊尤存。
携幼入室,
有酒盈樽。
引壶觞 以自酌,
眇庭柯以怡颜。
倚南窗以寄傲,
审容膝之易安。
园日涉以成趣,
门虽设而常关。
策扶老以流憩,
时翘首而遐观。
云无心以出〔山由〕,
鸟倦飞而知还。
景翳 翳以将入,
抚孤松而盘桓
归去来兮,
请息交以绝游。
世与我而相遗,
复驾言兮焉求?
悦亲戚之情话,
乐琴书以消忧。
农人告余以春兮,
将有事乎西畴。
或命巾车,
或〔木卓〕孤舟。
既窈窕以寻壑,
亦崎岖而经丘。
木欣欣以向荣,
泉涓涓而始流。
羡万物之得时,
感吾生之行休。
已矣乎!
寓形宇内复几时?
何不委心任去留?
胡为惶惶欲何之?
富贵非吾愿,
帝乡不可期。
怀良辰以孤往,
或执杖而耘耔。
登东坳以舒啸,
临清流而赋诗。
聊乘化以归尽,
乐夫天命复奚疑?
EL REGRESO, RAPSODIA
Estaba empobrecido y lo que producía la granja no era suficiente para sostener a mi familia. La casa llena de chicos, los jarrones de arroz vacíos, y yo que no era capaz de proveer las necesidades mínimas para vivir. Amigos y parientes me presionaban para que trabaje en el gobierno y al fin yo mismo terminé pensando lo mismo, pero no había modo de que lo consiguiera. Un día sucedió que tuve que hacer unos trámites y una gente con el poder suficiente, humana y muy compasiva quedó bien impresionada de mi desempeño. A causa de mi pobreza un tío me ofreció un trabajo en una ciudad menor, pero en la región había revueltas y me dio temor alejarme de casa. De todos modos, Pengze estaba a unas pocas leguas de mi hogar y el honorario que me ofrecieron era suficiente como para poder, al fin de cuentas, comprar vino, de modo que terminé aceptando el puesto. No habían pasado muchos días cuando empecé a sentir deseos de volver a casa. Ustedes se preguntarán por qué. Pues porque instintivamente no soporto la disciplina ni los modales cortesanos. El hambre y el frío pueden ser muy duros, pero este ir en contra de mi forma de ser me enfermaba. Me veía enredado en la vida de funcionario tan solo para suplir a mi boca y estómago y en cuanto fui conciente de ello, realmente me disgusté. Pensando en ello y en los ideales que siempre me habían guiado, sentí vergüenza; pero aún tenía que esperar a que termine el año para empacar y una noche huir de allí. En eso, mi hermana casada con un Cheng en Wu Chang, murió, y mi único deseo fue ir para allí de inmediato. Renuncié y marché para allí por mis propios medios. De mediados de otoño al invierno habían pasado unos 80 días en la oficina hasta que los eventos facilitaron que hiciera lo que anhelaba. Así llamé a este poema: El Regreso.
En el onceavo mes del año yi-si (405).
Escapar, ¡volver a casa!
Mi campo y jardín invadidos de yuyos-
¡debo volver!
Yo mismo ayudé a mi estómago a que esclavice a mi mente
¿por qué habría de andar así, abatido, melancólico?
Y si sé que no hay remedio para lo pasado,
también sé que hay esperanza para el futuro.
No andube mucho por el camino cuando me di cuenta
de que lo que hacía ahora estaba bien, que antes había errado.
Mi bote cabecea bajo una brisa suave,
flap flap, el viento sacude mis ropas.
Pregunto a un viajero por el camino que me queda
contrariado por esta luz tan tenue del crepúsculo,
cuando de repente alcanzo a ver mi cabaña
¡y lleno de alegría echo a correr!
Los sirvientes, alegres, salen a recibirme,
mi hijo pequeño me espera junto a la puerta,
los senderos están casi desaparecidos
pero pinos y crisantemos aún siguen allí.
Llevado de la mano por los chicos entro en la casa
en donde me espera una jarra de vino,
de la que me sirvo una copa.
Al ver los árboles y el campo se alegra mi corazón,
me reclino sobre la ventana del sur y dejo correr mi felicidad,
con cuan poco uno puede contentarse.
Todos los días deambulo por el jardín por puro placer,
hay una puerta allí, pero siempre permanece cerrada,
caña en mano, paseo y descanso y
de vez en cuando levanto mi cabeza y miro a la distancia.
Las nubes cruzan los picos sin tregua,
los pájaros temerosos ya saben que es hora de volver a casa.
Al volverse más débiles los rayos de sol e ir ocultándose,
me acerco a un pino solitario y me apoyo en él.
¡De vuelta a casa!
Dejemos en paz las amistades y que mis devaneos terminen de una vez,
el mundo y yo no tenemos más por qué relacionarnos.
Salir de nuevo, ¿a buscar qué?
Aquí disfruto de mis charlas en familia y
libros y laúd me dan placer y disipan las preocupaciones.
Los granjeros me dicen que la primavera ya está aquí,
empezaremos por trabajar los campos del oeste.
A veces paseo en mi pequeño carro,
otras remo solitario en mi botecito
siguiendo las aguas mansas
o a través de la colina por senderos tortuosos.
Los árboles, exuberantes, brotan sus hojas,
los arroyos fluyen alegres otra vez.
Me maravillan las estaciones de la naturaleza
y me conmueve pensar que mi vida también completará su ciclo.
¡Tan poco tiempo que nos es dado a los hombres sobre la tierra!
Entonces, sigamos las inclinaciones de nuestro corazón,
¿a dónde queremos llegar que vamos tan agitados?
No tengo deseos de riqueza
ni expectativas de alcanzar el cielo.
Nada más que pasear a solas durante una bella mañana,
quizá cortar algunos yuyos o
trepado a la colina del este, silvar un rato,
o componer algún poema junto al arroyo
y así, en paz, volver a hogar último,
contento con los mandatos del cielo,
¿qué habría de preocuparme?