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Busco la letra que me justifique

Gustavo Pesoa

10 de Enero de 1995

 


 

 

josecillo, oh!

 

busco la letra que me justifique pero no la hallo.

es decir que no encuentro el dramatismo que necesito en las letritas desnuditas que

me gustan más pero no identifico con la voz,

 

pero:

waw, carta inserta en carta inserta en carta se va en corte inserto en corte,

lachcryma tristi

didi-7, y las manchas desaparecen como por obra de magia, aun esas manchas

rebeldes de estilográfica cruel, y

mi alma está dividida y se mueve como el pro-shiatzu en la nuca de un ángel igualito a

rubén peucelle y

 

el fin de año fue aislado, tipo ceremonia de purificación y mal paso, y desde una

ventana y muriendo de calor vi. pasar las cañitas voladoras y

el dealer del as del rock nacional me dio un joint de calidad especial y

compré una pipita en forma de saxo y pensé he de relajarme yo y mi

alma y vi las cañitas volar y tuve un vago malestar flotante.

 

porque el cannabismo canibálico me aceitó como con aceite johnson y johnson para

bebés pero para relajarme el puente de brooklyn que tengo en cada

neurona necesito un container de cannabis más otro de prozac y

 

aunque uno no lo quiera y el silencio era necesario la tristeza no tiene fin y la felicidad

si,

y chán chán y

por lo menos no tuve que escuchar lamentos interminables e

incoherencias para las cuales la piedad no me alcanza y la comprensión tampoco y

el tiempo menos y no hubo ensaladas rusas en mi horizonte pero

 

unté mi relax en lemon pie helado y acid jazz bienintencionado y algo de

ambient patético y silencio

 

que no quiso entrar hasta mi aorta y llegar a los tobillos de mi mente estúpida que

sabe que sabe menos que nunca nada de nada y comprende menos que nada de todo lo

que nunca supo que sabría de saber jamás y

 

me llamó una chica amiga de un amigo que quiere hacer un trabajo sobre cortázar

visto desde una óptica deleuze y le dijeron que yo etcétera pero yo ya no,

le dije, y quisiera no interpreta y que el sentido se esfume y la pregunta se esfume y no

sé si quiero ya pulir la pregunta como siempre

me dije

narciso imbécil, oh rilke de salita, pulir la pregunta, y no desees porque te será

concedido y grandes frases pero no puedo leer ni a realistas sucios ni a

poetas peludos ni a cosas literatas ni interpretar qué cañita cae sobre qué ventana por

qué significando algo, i mean, si cae para allá es que tal cosa, y todos lugares comunes

y significando significando, pero bajo la almohada yace la fantasmal palabra con la

que uno sueña tatuada en la piel de la amada con la que uno sueña y después llega y

pasa deletreada y descuartizada en las horas y significando y es solo que la lengua ha

crecido dentro de la boca demasiado y está hinchada como si uno se hubiera ahogado y

la palabra se empasta y verdea y

 

oh bajo la roca roja donde todo se encuentra, donde todas las aguas se encuentran:

 

y me dijeron, sacá por favor la lombriz del lavadero, me da asco, removí la tierra de la maceta y me da asco esa lombriz que culebrea y nada en el lavabo y sacala y yo dije a

mí también me da asco pero saqué la pajita de la pepsi max y revoleé la lombricita pero

no vi donde cayó y removí la tierra húmeda con los dedos y tuve la tentación de

pasármela por toda la cara y sentir la frescura y alguna lombriz más y

 

me permití un alfajor havanna y no son lo que eran, y la vaga náusea del fin de año

inesperadamente llenó de baba los insterticios y cuando yo esperaba que un suave

silencio pusiera en su lugar algunas cosas, y debo admitir que

la ansiedad me tomó la delantera y soy un manojillo de nervios en una cajita de cristal,

lombricitas que no saben donde pishar porque todo es tan

transparente.

 

y nada decanto, solo que lo indefinido fue tomando el lugar de lo que debía coronarse

tranquilo y la repetición de formas de la obstinación idiota del encandilamiento

apasionado por lo gratuito hace croché con mis gesto y

 

con esa carpetita redonda no se raya el mueble.

 

i mean.

 

el tiempo me cuadriculó y me cuadriculió,

me siento a escuchar el río pasar, y con él la identidad de las boludas volutas de

espuma rancia pero

mi alma no se aquieta, un tango pifiado por wyatt;

 

y punté y escribí y bailé pero mi alma no se deja domar, ni con el vino que siempre

puede ni el consabido joint ni con las damas que vinieron de dedos bellísimos como

todas sus integridades inesperada a conducirme al

lecho, y

 

debo ser un holograma y una anchoa, contengo opuesto pero desamorados y

desarmados, soy un yin yang esquizoide y soy un siamés inconciliable, y es madrugada,

y suena el teléfono twice, y me escuchan y no me responde y

 

debe ser alguna de estas damas

 

de bocas ávidas y ternura indomable y

tristezas súbitas y capricho profundos y generosa entrega y

el grial rota como una raviolera, y ya no es una copa,

es como era al principio, una piedra, un cacho de piedra bestia que todos quieren y

nadie encuentra porque es una piedra piola y se va moviendo, se va desplazando y

ocultando, como si fuera de utilería y tuviera un enano dentro, y te ve venir y te deja

que llegues y saques la espada a la disney y después se oculta pero vos la agarrás y ya

la encontraste y te guardaste la piedra bruta y ya no es más esa la piedra y

 

se tomaron todo el vino que había dentro de la piedra puta,

el grial que te concede y te resta, como dicen las grandes leyes de

los arroceros curtidos por el napalm de la sabiduría.

 

y ese cuerpo besado y esa mueva variante de gemido irrepetible y único idéntico e

intercambiable mil veces con todos los gemidos del mundo

te deja un puerto nintendo para que contemples la noche atravesar la ventan extraña,

la almohada extraña, preparada para el evento, acartonada de tan

recién limpita y nueva y las nubes cruzan la noche y el cuerpo de la bella se aclara

mientras la madrugada llega y el ventilador de techo, silencioso, le mueve

el flequillo pelirrojo y las pupilas miran bajo los parpado cerrado en el sueño un sitio

inalcanzable, una piedra mueva para buscar la sombra roja, y

 

esta bellísima dama gira y te pide con palabras secretas cosas secretas, y

todo es así un hilván de particularidad exquisita, de unicidad y exclusividad íntima y

anhelante, y así el privilegio es esta repetición de milagro de la noche anterior, y la

anterior, otro rombo poplíteo, otro triángulo de scarpa atravesado por latidos y

temblores que te esperan y te olvidan, y

de todo eso una escritura va y viene

 

se acurruca y dice algo nuevo, es tarde, el sol subió, tal vez llueva, ya es la mañana de

mañana, besar y volver a la escisión del milagro, al hábito de partir de milagros.

 

y una hilera de fidelidades justas, el sol subió, no sé vos cómo podés no dormir nada,

yo tengo que dormir 9 horas, y no me dejaste y me encantó pero ya es de día, el sol

subió, te agarra la lluvia, andá, salís a la derecha, caminás seis cuadras, girás, esperá

que me lavo los

dientes, dice cuando es imposible concebir mal aliento en tanta belleza junta redormida

y legañosa, y con perfume a panza de gata y

 

tan dueña de sí, esta, como la otra, como la otra,

they know, me digo,

ellas, pareciera que saben, que siempre supieron, que uno tiene que ir creyendo que

viaja y esos ombligos son de verdad un centro y el mismo centro, y

esas coces que se hunden en otras son

 

el tableteo de la risa de un dios imbécil.

 

Y atisbo al freak atisbar inside, y después, con otra, repeticiones, diferencias, urgencias,

peticiones, desayuno en bar como un par de agotados insertos en el ámbar de las

moscas,

 

y llega una freak, muda, torcida, cráneo pinhead, con cuaderno y me ve y me encara

naturalmente, y yo con mi agüita mineral y

me dio el cuaderno y la birome y me pidió que le escriba algo y era tan repulsiva y tan

bella y tan tierna como la slitzy de la película freaks que me gustaría que vieras, y

si pudiera bendecir o decir dios te bendiga y que suene como cuando lo dicen algunas

viejas de verdad, pero puse algo así igual pero no le devolvía la birome y estaba más

atenta a la birome que a la plata que le daba y estaba dándole bastante y

le devolví la birome y se fue.

 

y ahí, desayuno de ámbar de langostas, de mantis religiosas venidos de las coces

húmedas en otras coces,

supurando el velo pálido y gris de la intimidad, del milagro urgente de la necesidad,

 

oh inesperado y fácil,

 

el sol sube, ya el vaho del calor permite adivinar el día, otra noche sin dormir,

ah deliciosa seguidilla de bocas alfileteando al telgopor la condición de insectito de la

sed brumosa acuosa logofóbica,

 

y alguna guirnalda de interpretación como diciendo

yo en mi vida etc.

mi libertad en este momento etc.

nunca había etc.

los vecinos se enteraron de cada etc

y la primera vez que pensé que etcétera fue cuando esa vez te acordás que etcétera

eso que me hiciste etcétera

todavía no me repuse del oscuridad que tuve y que etcétera

 

el vino,

la siamesa,

la culpa, la gata,

el perfume en los dedos, en la ropa,

la hoja que pasa y ya está detrás todo está detrás y el perfume se fue y el sol subió y el

milagro se tiñe, suena el teléfono, oh paranoide, lo que quise decir etcétera

 

…………………………

 

serotonina y mucha ciruela

 

y báñese el dulce cerebelo, oh fiel compañero de vigilia,

y ante la línea de la batalla el guerrero dice

y por qué mierda tengo que ir a matar a estos tipos de enfrente y el dios baja y dice

la vida es ilusión pero no mires los frutos de la acción y anda y cagalos a sablazos, oh

hijo mío, om amén y

dale serotonina a tu corazón, la putacarajo.

 

 

y una de las bellas me llamó y me dijo, y era en serio,

 

“anoche lo vi a jesús”

yo dije qué

que anoche lo vi a jesús, a jesucristo,

 

y yo dije diosmío, para mis adentros,

 

y dije es un chiste?

y me dijo no me creés?? y dijo

 

vi. a una mujer con el torso desnudo en la ventana iluminada de enfrente

 

y quise verla mejor porque me dio como una cosa –dijo la bella-

y apagué la luz y cuando meré de nuevo, desde la oscuridad de mi cuarto

vi a jesús con los brazos abiertos, una herida en el estómago y mirando hacia mí

 

y agaché la cabeza para ver mejor y él agachó la cabeza”

dijo

 

(pero ella esperaba ver a otra mujer con sus pechos al aire)

y me preguntó me creés?

 

y sonaba convincente y yo me creo cualquier cosa y le dije la verdad

le dije

sí,

te creo.

 

y ella dijo

 

qué feliz me hacés!

 

y entonces fui a ver a jesús pero no estaba en casa, parece, y la mujer

pródiga en pechos tampoco.

sería la virgen? o la magdalena?

 

pero desde el cuarto a oscuras la proximidad del lecho sugería epifanía o escoliosis,

y dios en realidad se oculta en loas ingles de las mujeres que son como parpados de ellas

mismas dormidas, con la sangre golpeando y mirando,

esperando besos, y se oculta en sus rodillas, que pliegan para acurrucarse blancas y

tremendas y parecer inmaculadas en el ejercicio atrevido

mientras jesús hace su siesta metros más allá,

sobre la calle, sobre el pasacalle de un jardín de infantes,

sobre el kiosco, sobre el agua que se escurre en el cordón,

sobre el detergente que vacila y se rinde cuando el sol sube otra vez,

 

y el año será terrible y la postal tiene una pareja en la nieve protegida con una

sombrillita,

y la letra vacila y se rinde, detrás,

reteniendo minutitos en vocablos que ya son menos que una

voz,

se escurre, se escurre la bruma, no tengo té a mano,

no duermo pero tengo sueño.

 

la gente se mueve pastosa alrededor, hay llamados telefónicos, movimientos de trabajo

vacuo para el éter, ligero entusiasmo pro narrar algo a los ganados de ojos,

y cada ojito vacuo y vacuno pueda ordeñarse, y

 

me llama el amigo de san francisco y me dice qué se yo

 

la coreana con la que salía y que olía a pescado ya no le da bolilla

 

y ve westerns y se compró videos y se está por comprar una vcr y

yo estoy a punto de un minidsk y

puaj

 

quiero una pluma de ganso y no usarla, y

 

un alumno me trajo un pato porque me abuela tenía antojo de pato y

me trajo un pato grande y muerto y helado y

 

 

medio no sé qué y pensé en su ejecución y

cuando mi abuela lo hizo

quería que yo lo probara, que yo probara lo mucho que me equivoqué al conseguirle

ese pato porque era un pato duro, duro, viejo tal vez, decía ella, y yo

 

vi esa carne oscura y pensé en el patito cuac cuac y el tipo diciéndole vení que te toca y

el patito cuac cuac y zas,

con esos picos tan de mentira y llega el arcángel gabriel y se lleva las víscera y

 

con un poco de paté y con una copita de jerez sobre el mantel y

 

el pato era medio duro en efecto y casi vomito y pensé oh dios llévame al arrozal a la

luna tremenda que quiero enduir como un maché entre mis dedos y ommmmm soy un

bizcochito de perugina china y adentro dice parolas de destino y

 

dante alighieri aúlla en la vita nueva pero yo quiero el olvido y el opio como de

quincey, el opio y las rodilla y

las hojas por siempre blancas y manchadas de té volcado y

de pintura corrida, y de tinta de bolígrafo rebelde y

 

como un perro, y el humo sube, hay fábricas tempraneras con humo todavía, y

gallos que cantan mil veces en la madrugada, se repite el milagro? no es este beso

aquel beso?

 

ay tengo un calambre etcétera

nunca etcétera

pis etcétera

 

y las blowjobs al látex, y el ataque de risa, sube el día, el sol, o qué cosa es esa luz que

hace de este gris una pantalla para que este cuerpo se diluya, se encienda, se vista, te

despida.

 

no hay cafés, pero cerca hay una casa de velatorios, un sr. vestido de traje azul que no

usa desde hace tiempo fuma preocupado con una mujer ojerosa, sube el día, faltan

horas para el viajecito y las paladas,

 

pido por ahí

jugo de naranja, de nuevo pido exprimido, me dan trucho,

 

vuelvo, madrugada, madrugada, el milagro nunca termina pero nunca empieza, ah

holograma si no eres inaccesible no vales para la anchoita amada.

 

madrugada.

 

y mi hobbes es una foto de un perro muerto? mi hobbes es un cabello de mujer

encontrado en la ropa, mi hobbes es la humedad del techo dibujando espectros a la

rackham?

 

ah susúrrame hada o cristo vecino! virgen de los pechos de caballito!

que vengan las noches húmedas a coronar el insomnio ahíto.

 

como en un dibujito animado, sube de la humedad el padre de hamlet y dice,

no has sido fiel al mandato de la ley y la confianza, hijo mío.

 

león de feria! hiena lúbrica!

 

y una de las bellas dice llorando que el padre la violaba y el hermano

también,

y que los fantasmas etcétera y

yo le dije que las manchas de humedad etcétera y ella

pero lo hable en terapia etcétera y

eso que dijiste etcétera y

tengo que irme tengo que irme etcétera y ay es la hora y

realmente disfrutás el acoso perdoname estoy nerviosa etcétera

 

sí, la que llamó y no dijo nada era yo,

etcétera

 

el sol sube, bla bla bla,

 

atención atención atención el sol sube, las cosas no son más hospitalarias, hay que

hacer el esfuerzo para que alberguen o compartan la desolación del instante en que uno dice es de día ya

 

tengo que recuperar el sentido del humor, etcétera

 

 

 

la imaginación se me trabuca con lo de la carta entremetida en la carta,

supongamos la tercera vuelta, podrías hacer un ejemplo de tercera vuelta en carta princeps?

 

me superan los icono, tal vez solo necesito una milanes y vacaciones, después de

todo, pero los milagros me tupacamaruzan, y

 

estoy desoladito, qué pelotudo grandote,

 

y compré unos discos, sí, y la revista que tiene reportaje a lluis llllach y

bostezo y

 

te compré unos libros de nabokov y uno de otro tipo, muy chiquito, sobre una ballena

varada, y

qué se yo.

 

y mando tarjeteas por el mundo y compré pulseras para mis alumnas y

 

la ballena muerta varada está ahí y

la gente va a verla y

hay olor dulzón y brisa y

el terror recurrente de la espuma tozuda, ya sabés,

y

 

leo revistas para hacer monólogo lo sé todo de punta del este y lo que está de moda y

lo que se toma y se copula y las opiniones sobre la vida de tos ellos y después marga

tirará en tres sensata el iching con tarjeteas de crédito y les dirá pelotudos en la cara y

todos festejan porque tienen miedo y son tan elegantes y

 

el día menos pensado vienen los de caras a sacarle fotos a la pavita petitera y al aire

acondicionado y a las manchas de humedad y

 

a ver si volvés de una vez,

turista de lapatriapropieairreconocible imagino el campo y es más difícil que no sé qué:

me quiero mudar urgente solo para reconocer las paredes aunque sea, solo para

sentir por un rato este tampoco es el lugar, no pertenezco tampoco acá, qué frescura!

 

tirar todo por ahí como miguel, que se mudó hace un par de años y tiene todo en

blanco y una mesita donde dibuja así no más y un colchón y una caja de cartón con los

libros tirados adentro y en un placard más libros tirados y revistas de garrón y una

ensalada de frutas enmohecida y las paredes así sin nada ni nada por desidia y no por

elegancia, pero es lindo parece que se muda pero vive ahí, y abajo hay un árbol con pajaritos que cantan y dan ganas de tirar gamexane y

 

mi vida por un cañoncito de dulce de leche, cuatro de la mañana

y

 

me llamó el circulo sagrado y

castaneda vuelve a fin de enero con las brujas decididas a todo,

y no a dar una charlita, sino a concretar puntos de encaje,

 

así que mirá si me convierto en cactus la putaque loparió con el viejo baboso, y su

cadillac y sus grujas y mexicano trucho que no voy a poder dejar de ir a ver si me

ilumina, él o sus diosas, y

veo qué? una especia de neón más o menos corridito?

 

tanto lío y mejor es ir y dormir y las almendras y los regalos y los muslos y

el agua de cactus

me corre por las narinas, oh

 

me resfrié, sube el sol,

 

hay que ser un guerrero machote, un samurai un gilgamesh huevón hacia la eternidad y

ha, it smells like victory.

 

dame una épica y seré cantinflas, y la pelirroja está enojada pero tiene una boca

hermosa y sabia y

y muró monzón dale campeón y con mi libro de jeroglíficos digo ombligo ombligo, y

saco fotos con macro de los pliegues,

de los lunares, de la luz en el vello dorado,

 

y todo es el mismo ámbar de las moscas, de las mantis, aquí como allá, y viene

la virgen maría mostrando los pechos y me pisa hundiendo su pie descalzo en mi

corazón y empapad en mi sangre sigue más allá , detrás de mí,

a los peep shows del mundo secreto,

 

a preparar a las bellas para que duden de su certeza en el mundo,

sus llantos perfectos, y

yo engrasaré las armas y esperaré bizco la llegada del sol para

ir a la frontera del sueño y decirle a mi gata que se corra pero que nos e vaya,

 

que tenemos que dormir un poco, apurados, porque

ya es de día, y

 

 

etcétera.



Otra carta

 

 


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