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El Gagaku es la chicharra de Dios

Gustavo Pesoa

12 de diciembre de 1994

 


 

 

 

el gagaku es la chicharra de dios, que anuncia la siesta del sentido hendido en el dolor de la muerte, enjoyada, moviéndose en la herida con la vehemencia del llanto del lobo, del chequeo cetáceo de la soledad infinita

josé, gracias por traerme gagaku
putacarajo

Voy a salir a talar durazneros hasta que los espectros vengan a
buscarme

tarareando gagaku, oh

aló, monsieur cioran? vengo a ofrecerle una Corona con limón,
meta naná caymmi,
qué dulce convicción la del masoquismo oportuno, hurgando las caries
de lo obvio

cioran, por qué no serás un viejito ajedrecista en el parque rivadavia,
oteando revistas bajo el aro del alfil

cioran si tuvieras unos años menos vamos al sur con cassettes y galán, kerouacs
y hanumanes, y el tigrecito creció entre vacas y se hizo vegetariano, entonces un día un viejo tigre atacó el ganado y lo dejó huérfano de vaca y lo llevó y lo retó por la verguenza de haber sido y el dolor de ya no ser y después de unos días le cazó un venado y lo despedazó y le metió la cara en las vísceras y primero el tigrecito casi vomita horrorizado y después con un rugido de reconocimiento
mordió la tripa gorda

el rugido del reconocimiento, ah. iluminacioncita.
no me acuerdo el nombre. zimmer.

/
Otra mujer que se aleja hacia su individualidad. Puñalcito puñalcito.
/

Los dedos me piden instrumentos, te grabé unos minutos de los ruidos amontonados. Ya es algo. Dame un ukelele y lo hago llorar. Pero no será un hit.

/

Que yo voy a buscar discos de lobos diciendo uuuuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhh dóoondeeeee esssttáassssss??? como la canción de bagdad café

Y mañana voy al médico de los hipocampos, a ver si hago un paso
out of darkness

y los veré,
hipocampitos-lobos de pecera entre los buzos de cerámica, y algas truchas, y piedras blancas ay

qué dirán esas gargantitas angélicas? cómo pasaran el tiempo? es decir, qué tiempo los acribillará cómo?

 

/

 

cuando fui a ver dónde era Salta, qué aire me arrojó aquí, y en auto a cafayate, caminos arenosos y riscos y montañitas y colores arena-azul, arena-roja, y sol seco y figuras de piedra, llamadas como siempre los penitentes y all that, y un lugarcito con mantel de hule en una sola mesa que vendían coca y galletitas express y nada
más

y había unos huesos por ahí en una casita de adobe llamada museo
y me acordé del documental ese que anda dando vueltas por ahí que se llama hermógenes cayo, una especie de nativo que tocaba un organito que medio inventó él y cantaba canciones que le salían de algún lado y
parecía hecho de arena, de piedritas, dónde está el tiempo que se demoraba en los dedos cuerudos de hermógenes cayo?

lo ví en un cineclub que había en la calle sarmiento, y cuando salí, hace quince años, sentí el viento cálido del cuero del tiempo, rozando como el ángel que dijo borges, ese que
pasaba una vez cada ochocientos millones de años sobre un muro, rozando con su vestido la parte superior del muro, y cuando el muro esté gastado por el paso del ángel es que
fue un pulso del tiempo de
buda?

pero quiero unas cavernas con laguito interno, y digo cuevas, con silencio, y

habito una mezcladora de cemento en funcionamiento, triturando horitas con masticación indelicada,

Pero yo tuve tiempo libre, y no supe convertirlo en tiempo vital, y ahora no sé qué hacer, la verdad.

 

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Uy, el viento dark me está alcanzando, José.
En mi cabeza o en mi pneuma se alzan los visillos

Entro en estado de estólida estupidez, se me hacen agua las palabras. Tomo libros al azar, busco el mensaje. No hay mensaje. O sí hay mensaje. Un vago desconocimiento, un filtrado de la paciencia. No existe la atención esperadora.
Caigo a un sueño que se pretende lucidez, mi alma se pone anteojos negros y escucha gagaku, solamente.

Y tristes canciones brasileras. Soy un pedazo de atmósfera Me gustaría vagar de noche por las terrazas góticas en la bruma ácida, apretando los puños enguantados de azul batman, vestido de murciélago. Bajo la capa que emula un ala que no es ala,
azul azul.

Batman es un vampiro gagaku, y hace gestos con las manos emulando a la bailaora veterana de gades.

Busco un signo subcutáneo en la señal de ajuste. No news. La larga aguja de color emite su murmullo su arrullo. Me duermo. El aire acondicionado registra la temperatura programada, se apaga hasta que suba. Las paletitas dejan de cabecear su mantra. Entra un resplandor eléctrico por la ventanita. Aúlla el perro del negocio.
es un lobo.

 

Dieron Greystoke. No la volví a ver, pero me gustó cuando la ví. Pero no la quiero volver a ver porque cuando él se encuentra en Inglaterra con el padre mono enjaulado y lo abraza a lo mono me rompe el corazón.

Y Vinicius dice que el corazón es comida de perro, que hay que cantarle al hígado que nos da el paté de foie.

La alienación laboral da sus coletazos, y ahora viene una especie de puerperio. Podés creer? El impulso pide más. No viajé muy bien que digamos lo que viajé. Me acuerdo sin embargo una playita de una islita cuyo nombre he perdido, en brasil, y yo tenía un jugo de uvas y me metí en el agua tranquila y el sol parecía una chicharra en la víspera, y había mucho silencio, en general, y me metí hasta el cuello con el jugo de uvas levantado y me lo fui tomando de a sorbitos, mirando, esperando.

Un tiburón, alfonsina storni mordiéndome los tobillos con sus dientes engasados.

Preguntale al diente fósil.

Ommmmmmm soy un arpa paraguaya, soy un diente fósil hundido en el cuello del rey del gagaku soy el salitre de Gdansk pisado por 15 monjas náufragas descalzas, para sacar un vermut de la tierra
madre.

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no es que me guste, pero hay una voluptuosidad en venirse dark,
gruñendo ante los Tres y venires de discursos que explican la realidad mientras va sucediendo, y encierra en juegos de espejos una especulación que no es más que un arpón previo;
inteligible para lo que ya sabíamos que queríamos decir,
y viene esta forma amada y dice demando esto que deseo y que tu deberías desear si de verdad soy tu forma amada, y
me has hecho daño, y en su dulce mundo y en el propio uno ha sido realmente cruel, o autónomo en demasía y entonces tal vez es verdad, tal vez has hecho daño, pero como esta forma sabe que no soportás haber hecho daño, te lo dice.

oh pero su deseo no puedo cumplirlo aunque la ame - dice mi silencioso cavilar, y en la amargura que se vierte muerdo las tripas del reconocimiento como el tigrecito;

y todo se llena de signitos; y fui al doctor que me extendió la sentencia de muerte por hipertensión- y no veía en las vastas peceras a mis amiguitos los hipocampos y entonces me dije han muerto,
y la idea de sus formitas flotando en el agua sucia me evisceró el alma,

y es que estoy más sensible, y sin embargo, estaba esperando, dos horas en un rincón del gran lugar cuando en un rincón de una pecera ví a uno de los hipocampos, ahora blanco lechoso, como un fantasmita de hipocampo, cabecear frente al vidrio hacia mí,

saludando, diría yo, pero solo inauguraba la sección de su danza que incluía mi mirada.

y eran dos y no se murieron, y sentí el mismo escozor de estar ante
algo demasiado ajeno y perfecto, algo bello y completo y fuera de mí, fuera de mí,

y se enlazaban las colitas y giraban con golpecitos bruscos de natación, como titiriteados por piolines invisibles, y henchían una helicoide con el abandono irregular hasta besar la arenita del suelo,

entre corales de plástico.

Me dan miedo. Pero este color que adquirieron, de cadáver y de pulpa de flores, y la consistencia del cabeceo, la respiración,

el kamikaze romo, de dirección errática pero blanco fijo, con fino erotismo cortejando el vacío;

mesié cioran, comamos estos bichos con limón y pan de cascarita crujiente, y sal espolvoreada con la parte de atrás de la cucharita, y

champán de la casa.

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voy rondando el centro del cuarto,
lo voy cercando

/
estaba medio muerto cuando llamaste desde pinamar,
y la perspectiva de fax enviado por un josé alcoholizado me alegró pero
ya ves que no llegó y me quedé sentado frente a esta pantalla una hora tratando de ordeñarle su gelidez espantosa a golpes de sílabas escritas como puntadas en otro archivo, y
fue inútil,
dormí tres horas, y cuando salí del cuarto la bocanada de aire caliente diciendo esto es un asco, y

estuvo viniendo gente que se demoró solo porque hay aire acondicionado pero son los mismos que dicen vosh shí que estásh haciendo moshca, eh... los lujosh que te dash! pero no tendré trabajo en el verano, pero seguirán viniendo a tomarse el té trucho.

mientras nosotros nos tomamos las últimas hojitas de la ramita elegida.

oh ahumado devenir,
un paso da otro paso y
me cago en la interpretación, y
desestimo el atanor inteligente, porque veo todo sanguíneo y violáceo y me pregunto

es que esta síntesis sedienta de orientalismo olvida toda
occidental sangre y carcoma,
coágulo y angustia que camina entre el arroz?

todo disney zen y los diez o doce cuadros del buey que desaparece y solo queda la luna

pero la luna teñida en tortura japonesa,
en lonjas de chino agonizado, por el alma, y en pasos de shiva salpicando dientes y tripas y

en qué rótula humeante el diamante se convierte en posavasos turístico?

este momento de rocío es este momento de rocío
y es el sudor del pánico y

está bien, pero es el momento, pastorea el momento, pero
es el sudor del pánico, bajo la luna y los juncos

y el sonido de la campana que se calla.

/
se me han ido cosas y solo puedo verlas irse y
no me reconozco salvo en mi no reconocerme y entonces es cuando

ruge el que dice éste soy yo.

qué versión, qué prenda invertida del hábito se convierte en la frescura del desprendimiento verdadero, es decir, no quiero contaminar más estas cosas de mi mirada personal,
ni esas mujeres con el auxilio de una ternura que termina por construir el caminito de gillettes que convierten en flequitos la caricia,

oh desahogos verborrágicos,
pobre josecito,
leyendo insensateces, y

vuelve la cosa esa, en cable en directo el entierro de jobim, y
los albañiles dándole a la espátula y el cemento y las canastitas con pétalos y las gente cantando eu sei que vou te amar,

qué es eso?

y compré un disco de tomatito y
compré un disco de rickie lee jones cantando al lili al lili ailó y
otros clásicos con vocecita de niña haciendo de niña, pero
íntima con el bandoneón de saluzzi y

qué le pasa a camarón ahí con tomatito? ese hombre, se la pasa gritando
como un tormento de
tablaos llovidos de gagaku y cuero húmedo, y

en un videoclub que está cerrando compré a céntimos una película clase b con un bicho monstruoso que se te sube a la nuca y te inyecta en el cerebelo un líquido celestón y vos querés tenerlo siempre encima, y entonces te canta canciones de sinatra en el baño y vos lo dejás que se ría y te inyecte el líquido ese celestón en la puta médula, y
caí agotado a dormirme pero quería blandir un libro porque no puedo dormir si no leo algo, todo me parece incompleto y

no pude, y viviana me dijo si quería agua y le dije que me lea un cuento y la pobre agarró el primer libro que se cruzó y se puso a leer y
era rarísimo, yo escuchaba muy cansado y reconocía ese relato que hablaba del hábito de un sr que iba en tren a no sé dónde, pero no podía adivinar de quién era y

me quedé en coma y no quise escuchar más y tuve por supuesto pesadillas de esas que son mis fieles compañeras y

un rato antes un rato antes había hojeado ese libro de warhol que se llama mi filosofia de la a a la z y agradecí tanto su estupidez clarividente, su frescura idiota, su estar ahí tan clarito, tan albino, y

al otro día fui a buscar los diarios, esos de anagrama, ochentamil páginas y un montón de plata y no me lo compré pero me lo voy a comprar pero qué estoy buscando? Y

leíste ese libro de kerouac que se llama visiones de gerard en el que habla del hermanito chiquito?

y quiero escribir algo que no sea un escribir, ah yo también caí en la trampa de oh el estilo y todavía amo páginas y páginas pero hoy quiero un helado de crema americana y crema rusa, con nueces bondadosas y

me gusta el photoshop y quiero hacer música, quiero que me brote un chip que haga a mis dedos tener el conocimiento de una guitarrita como el de una cosa que ha sido largamente nuestra y conocida y que no tenga que pensar ni mentir y que la guitarrita haga como thelonious monk en mis yemas, unos vacíos, unas piedras de jardín de arena,

y ya que no tomamos el té el lunes, cuándo lo tomamos? te parece el jueves después de almorzar?

oh y tenemos que arreglar ese encuentro y destazaremos el buey como en apocalypse now, y la bala de diamante hurgará en busca de hipocampos la arenilla en el reloj,

y el sonido de la campana se retira, y
el choripán asoma en su vino blanco hacia el tableteo de los párpados.


***


bla bla bla

/

bla bla
bla

/

bla

 

 

*

 

 

siendo chico una vez maté un pajarito y le hice pis encima y le tiré después una gran losa de piedra para ocultarlo de mi verguenza, y nunca me lo perdoné pero tal vez me lo perdone pronto, porque

no sé.

por lo pronto ya ha pasado mucho tiempo, y ya me ha dolido demasiado, y no hay que hablar tanto, pero
la verdad que yo estaba orgulloso de la honda ese día, y

 

 

no sé no sé
el hilván, ese sello del hilván, su huella digital en la costura/

 

 

 

*

 

 

 

 



Otra carta

 

 


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